Quickribbon PESINISMO: junio 2008

sábado, junio 28

Pesina en julio


Ésta es, entre otras razones, para contestar a Liliana La Desalmada Blum. Del 16 al 18 de julio, Pesina estará en Monterrey, hablando acerca de lo que nada sabe. Inmediaticidad se llama la mesa de diálogo en la que participará. (En el caso de Pesina, ya lo sabemos, "diálogo" es una imposibilidad, pero de que estará en esa mesa ni dudarlo cabe). La otra será una mesa de lectura. Yo, por mi parte, estaré hablando de un tema que ha adquirido importancia los últimos años: Cómo remediar sus males sorbiendo lágrimas del palo vivo.
Conque... Abro paréntesis para confesar cómo me pegó esa palabrita (de acuerdo, puristas, esa conjunción) desde que leí El Periquillo Sarniento estando todavía tiernito. Y como lo miran a uno muy mal cuando pronuncia palabras como empero, hogaño, ora o conque, clasificadas ya como arcaísmos, de vez en cuando conviene aprovechar la comunicación escrita para utilizarlas sin pudor. Cierro paréntesis. Conque mucho les aconsejaría darse una vuelta por allá, que la cosa se va a poner buena.

sábado, junio 21

Un simple complejo

Opus 47. Epopeya de Edipo de Tebas (Cantar bastante de gesta)

De Edipo de Tebas//haciendo memoria//os cuento la historia//con penas y glorias,//de Edipo de Tebas.//Le dijo el oráculo://"Edipo tu vida//se pone movida//serás parricida",//le dijo el oráculo.

Seguía diciendo://"si bien yo detesto//hablarte de esto,//se viene, se viene un incesto",//seguía diciendo.

Sabiendo tal cosa,//su padre, el rey Layo,//veloz como un rayo//le dijo a un lacayo,//sabiendo tal cosa://"Te irás con mi hijo,//no quiero que crezca;//haz tu que perezca//como te parezca,//te irás con mi hijo".

Cumplida la orden,//el muy desdichado//con los pies atados//quedose, quedose colgado,//cumplida la orden.

Edipo salvose//y a Layo matolo,//peleándolo él solo//al cielo enviolo,//Edipo salvose.//Semanas más tarde//a Tebas avanza,//resolver alcanza//cierta adivinanza,//semanas mas tarde.

La Esfinge de Tebas,//al ser derrotada,//se ofusca, se enfada//y se hace, y se hace pomada,//la Esfinge de Tebas.

Y sin darse cuenta//casado él está//con quien saben ya//su propia mamá,//y sin darse cuenta.//De sus propios hijos//hay larga secuela//y aunque esto le duela//Yocasta es abuela,//de sus propios hijos.

Edipo al saberlo//en una entrevista//con su analista//se quita, se quita la vista,//Edipo al saberlo.

Al ver a una esfinge//planteando un dilema,//huid del problema//cambiando de tema,//al ver a una esfinge.//Madres amantes,//tomad precauciones//por las efusiones//de hijos varones,//madres amantes.

Por no repetir//la historia nefasta//de Edipo y Yocasta//lo dicho, lo dicho ya basta,//por no repetir.

Les Luthiers en Sonamos pese a todo (1971).

jueves, junio 19

Últimas palabras



PRESENTÍA que esa nueva película me iba a enfurecer, pero no sabía de qué manera.

En términos generales el filme cojeó de la misma pierna que el anterior (el de Ang Lee): ese problema eterno de los Levi's que le quedan lo mismo a Bruce Banner, un lagartijo de cincuenta kilos, que al monstruo que le dobla la estatura y pesará más de una tonelada. Un problema básico, pero perdonable porque la historieta obliga. Lo que yo no me esperaba era ver un monstruo de facciones finas y ceja delineada. Claro, si en este capítulo el Increíble Hulk se convierte en héroe con todas las de la ley no podía enfrentarse a las cámaras desaliñado. Lo único que faltó -acaso sea cuestión de tiempo- fueron unos rizos permanentes o quizá unas luces en la sedosa cabellera.

Pero esta historia es, además, cursi. Y pedorra. Cursi porque, como en aquel otro resbalón de Marvel, Spiderman 3, donde Stan Lee ("creador" tanto del asombroso como del increíble) se topa con Peter Parker en Times Square y le dice una frase medio mamona, así Lou Ferrigno (qué tiempos aquéllos), en su papel de Guardia 1 (que ya había interpretado en lo de Lee), le dice a Edward Norton algo así como "vamos, muchacho, que es tu turno". Cursi también porque, llegado el momento, el doctor Banner, (a) "Mr. Green", a bordo de un helicóptero de la USAF, esposado, camino de la fría mazmorra, pronuncia ante el general Ross una memorable frase: "Tengo que ser yo, déjeme volver". Con eso quiso decir que Hulk era el único capaz de detener al súper soldado devenido en Godzilla (Abominación) que a esa hora reducía a escombros la ciudad de Nueva York.

Dicho y hecho, luego de efectuar la misma maniobra que en cierta película ochentera le costara la vida al Hombre Increíble, Banner sale del pavimento (la mano primero, a huevo) convertido en Hulk, dispuesto a partirle la madre al nuevo monstruo. Y lo consigue, por supuesto, pero antes de eso la película debe ponerse tan emocionante como una lucha a tres caídas. Esta película es pedorra porque en ese típico momento donde parece que el héroe está a punto de perder la cabellera o el campeonato -y que en esta peli significa la peor de las escenas-, el villano reta al increíble. "Pronuncia tus últimas palabras", le dice.

¿Y qué creen ustedes que sucede? El mutante verde, que hasta entonces había basado su elocuencia en dos letras (GRRRRR), se yergue, extiende los brazos y grita tan fuerte como puede:

HUUUUUULKKKKKK!

Un gesto semejante quise hacer yo para pedirle una sola cosa a Mr. Norton, el flamante protagonista (que también fue, dicen, un poco productor y casi guionista de este bodrio):

¡NO MAAAAAAAAAAAAAAAANO!

miércoles, junio 18

La maestra Carmelita

No sé en qué estábamos pensando cuando se nos ocurrió invitar a la familia completa a merendar con nosotros. Llamé a casa de mis padres y dije: "Ojalá puedan acompañarnos esta noche. Avisen a mis hermanos".

Llegaron casi a las nueve y a partir de entonces se dedicaron a recordar la infancia mía, es decir las peripecias de un chamaco gordo, corajudo y chillón. Le contaron a la Mujer Maravilla cómo, a los cinco años, aquel chiquillo era incapaz de bañarse solo o atar las agujetas de sus zapatos o subir la cremallera del pantalón; de cómo dos años después la maestra Carmelita creyó descubrir en él ciertas aptitudes artísticas y lo condenó a hacer de dibujante, bailarín, actor, declamador y poeta; todo con resultados poco menos que catastróficos.

Todo por un concurso que entonces se llamó "Por qué quiero a mi ciudad". Que expresáramos en un dibujo nuestro cariño por este sucio agujero, pidió la maestra Carmelita. Yo dibujé una plaza cualquiera, una iglesia y dos hoteles sin ton ni son. Ésa es la plaza Hidalgo, exclamó la maestra al verlo, y nadie pudo convencerla de lo contrario. Encárguense de que haga una versión mejorada, pero conservando la esencia del original, dijo después a mis papás. Esa vez me fui a la cama a las doce de la noche cuando la costumbre era despacharnos a las ocho. Antes de eso, mis padres me obligaron a dibujar algo que para mí no tenía sentido. Haz la tienda Gran D, repetía mamá, y yo aumentaba el tañamo de un supermercado metido a chaleco en mi dibujillo. Nunca nos pudimos entender.

Anoche eran otra vez las doce y todos queríamos irnos a la cama (o dicho mejor: todos teníamos ganas de dormir), pero ninguno de los García Pesina se animaba a despedirse. Por fin mi hermano habló. Que ya, que por fin, que de una buena vez les diéramos la buena nueva. Era pues que don Andrés (tan grandote y tan cursi) supuso que MM y yo los habíamos reunido para revelarles que iban a ser tíos y abuelos.

Vaya, hay cosas que no cambian.

domingo, junio 15

Ésta y todas

Comienzo y final de una verde mañana

Déjame despertarte con un beso
en la verde mañana que te espera
déjame celebrar la primavera
en el hermoso largo de tu cuerpo.

Déjame recorrer ese universo
que conozco sin límite y frontera
déjame descansar sobre tu pecho
que calienta mi piel como una hoguera.

Déjame repasar tus accidentes
detenerme a palpar cada medida
humedecer tus ojos y tus fuentes
y penetrar al fondo de tu vida.

Déjame demostrar que diez noviembres
purifican el alma y el deseo
que al abrazarte aún mi cuerpo tiemble
y relajado en paz me duerma luego.

Déjame al despertar tener la dicha
de hablar y compartir nuestros anhelos
y en la mañana verde que termina
volver a repetirte que te quiero
volver a repetirte que te quiero.


Pablo Milanés
Del álbum Comienzo y final de una verde mañana (1980), remasterizado en 1997 por Universal Music de México.

jueves, junio 12

Cambiar

ME FIGURO QUE TODOS nos hemos dicho alguna vez que la situación en la que estamos no puede durar eternamente, que antes o después abandonaremos la jaula en que la realidad nos aprisiona. Quizás me equivoque, pero me resisto a creer que soy el único a quien la idea de romper con todo le resulta maravillosa. Y sin embargo me horrorizan los cambios. Debe de ser la edad, porque antes me enardecían. Lo cierto es que cualquier cosa que pueda considerarse posible hoy me resulta vulgar, lo cual me ayuda a distinguir con más calma los límites de "lo imposible".

Mozart/José Carlos Gallegos

Relato español actual. Selección, prólogo y notas de Raúl Hernández Viveros. UNAM-FCE. México. 2002.

miércoles, junio 11

Felicidad



Los alumnos de Pesina se tomaron unas fotos.
Para que nadie diga que la escuela rural
no tiene sus recompensas.

lunes, junio 9

La cosa es calmada


Aún no la han estrenado
pero juro
que ya me está haciendo enojar
¿cómo se atreven
caramba
a hacernos esto
a los nacidos en los setentas?
en fin
veremos qué pasa el viernes
porque eso sí
a esos estrenos uno sigue yendo
aunque bien sepa
que nunca valen la pena

domingo, junio 1

Fallo


CULPABLE DE NADA ES LA OBRA GANADORA DEL PREMIO BINACIONAL DE NOVELA JOVEN FRONTERA DE PALABRAS/BORDER OF WORDS 2007-2008


Tijuana, B.C. El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, a través del Centro Cultural Tijuana, y el Programa Cultural Tierra Adentro, informan que Julio Pesina, originario de Ciudad Victoria, es el ganador del Premio Binacional de Novela Joven Frontera de Palabras/Border of Words 2007-2008 por la obra Culpable de nada.

En esta ocasión los integrantes del jurado integrado por Daniel Sada, Mario Bellatín y Francisco Rebolledo, decidieron otorgar este premio por unanimidad a la obra Culpable de nada, presentada bajo el seudónimo Mill K. Rhas, “por mantener de principio a fin la unidad dramática, con un lenguaje vigoroso que crea una visión original de una realidad en constante transformación”
Ver la nota completa aquí.