jueves, mayo 12

Página 38



"La comida fue emocionante y desastrosa. Su amigo apenas probó bocado porque los calmantes le inhibían el apetito. Juan Jesús insistió en pagar la cuenta, lo menos que podía hacer por alguien que trabajaba para los secuestradores. Se preguntó si habría una red que incorporara más víctimas al chantaje; tal vez sin saberlo el Tornillo facilitaba nuevas presas. Tan sólo por pensar en esto Juan Jesús calificaba como pésima persona, pero el otro insistía en su paz interior, no la calma chicha y bobalicona del que sólo se alimenta de lechuga e ignora las emociones, sino la entereza del que se jode y ahí está, tragándose la vida y los años".

Juan Villoro
Llamadas de Ámsterdam

martes, mayo 10

Página 52




"-Un día, alguien pronuncia nuestro nombre por última vez. Cae después el silencio, llega el olvido y es para siempre. Escúchame bien, Julio: no hay que desearle a nadie que nazca. Lo más terrible de todo es saber en qué consiste esta miserable vida y, a pesar de todo, y con la mayor alevosía, tener hijos. Se necesita mucho cinismo, valor y crueldad para una cosa de ese estilo. Aunque desgraciadamente son muchos quienes los tienen. Y es que somos así -hice una mueca espantosa-, así somos de monstruosos, así".


Enrique Vila-Matas
Una casa para siempre

domingo, mayo 1

Primero de mayo

"MARÍA. Si no está mal que desfilemos. Es un día que se debe celebrar. En todos lados lo hacen. Lo que pasa es que aquí todo está estancado. Que desfilamos para defender nuestros derechos. ¿Y cuáles? Parece que vamos para atrás. Cada vez estamos peor. Un desfile no arregla las cosas. Ya una viene por venir. Por evitarte problemas. Por salir un día. Por no estar encerrada. Por hacer bola con la demás gente. Creyendo que juntos podemos hacer muchas cosas. Por desahogarme un rato. Por gritar. Por escuchar los tambores que hacen eco en las calles... pero no se puede hacer más".

Hugo Salcedo
"Primero de mayo"
Del libro 21 obras en un acto