domingo, abril 23

Día del libro

Opiniones divergentes suelen acudir a la mesa cuando se habla del Día del libro. He tenido la oportunidad de leer los comentarios que mis amigos han colocado en sus bitácoras los días recientes. Geney Beltrán, por ejemplo, habla acerca de la Ley del precio único y la necesidad de fortalecer a las editoriales y librerías pequeñas; Epigmenio León, por otro lado, hace un cáustico pronunciamiento en favor de los derechos de autor (el tema del post no es estrictamente este, aclaro). Hay, sin embargo, un aspecto en el que solemos estar de acuerdo: la sobreproducción de libros de escaso valor literario. Me abstengo de abundar al respecto con el único propósito de evitar que me estrangule mi propio cauda.
Transcurrió el Día del libro como pasan casi todos los días en un barrio como éste, ubicado en una de las zonas más conflictivas de la ciudad. Mi familia llegó a este sector en 1979; entonces aquí terminaba la ciudad. Cada semana íbamos con mis padres a comprar la despensa en la tienda de la SEDENA, lo que significaba para nosotros una pequeña aventura, pues los camiones urbanos terminaban su recorrido un kilómetro antes de llegar a nuestra casa y entre todos teníamos que cargar las bolsas del mandado. Cuando íbamos solos mi madre y yo nos íbamos hasta el centro de la ciudad, entonces ella accedía a comprar para mí los ejemplares de El asombroso hombre araña o cualquier cuento clásico ilustrado de los que nunca faltan en los supermercados. A medida que avanzaron los ochentas la situación económica se complicó cada vez más en nuestra casa, lo que hizo imposible adquirir cualquier nuevo libro.
Don Pablo Pesina, mi abuelo materno, se dedicaba por aquellos días a vender artículos usados que obtenía por diversos métodos (algunas veces los compraba como chatarra, otras los extraía directamente de la basura, otras más los obtenía aprovechando la necesidad de los propietarios originales y hubo veces que llegó a hacer negocios con raterillos menores); fue él quien me proveyó de bibliografía durante todo ese tiempo. El tomo IV de El mundo antiguo, de José Luis Martínez, El Periquillo Sarniento, de Fernández de Lizardi, María, de Jorge Isaacs, Don Segundo Sombra, de Güiraldes, Novelas ejemplares, de Cervantes y Obras escogidas, de Feijoo, llegaron a mis manos junto con otros títulos como El erial, Las enseñanzas de la reina Kunti o Júbilo del río, dedicado este último por su autor, Fernando Quiroz, para el ilustre victorense Lauro Rendón; así como un número indefinido de revistas de nota roja e historietas que tanto circulaban en los barrios populares.
Don Pablo murió, casualmente, un 23 de abril. Hace trece años, en absurda rebeldía contra el mal tiempo de semana santa, se provocó una afección pulmonar que lo llevó a la tumba en unos cuantos días.
Fue por eso que hoy, más por homenajear a mi abuelo que por otros motivos, hice una redada en mi biblioteca y expulsé de ahí 24 títulos sobre política, superación personal, pedagogía, gestión de calidad total, reglamentos deportivos, ensayos políticos, historia, biografías, cuentos infantiles, novelas, así como un diccionario básico escolar y un ejemplar de la constitución que nos hacen leer en la preparatoria (una edición reciente, desde luego). Coloqué los libros sobre una mesa y puse ésta en la puerta del negocio familiar con la información correspondiente al “Día del libro” y un letrero que decía “tome uno”. En un principio pensé que nadie se interesaría por ellos, pero antes del mediodía los ejemplares se habían agotado.
Al final de la jornada pregunté a mis padres qué tipo de personas se habían llevado los diferentes títulos y me informaron que casi la mitad de ellos los tomaron los niños de seis a doce años. Una lástima, ha dicho mi padre, quien piensa que esos chiquillos jamás leerán las novelas que se llevaron. Una verdadera lástima, repite, pues seguramente esos libros irán a dar a la basura.
Todo lo contrario, pienso yo, pues mientras los libros sigan circulando, hay más probabilidades de que alguien más los lea. Baste recordar de dónde vinieron los libros que yo disfruté en mi adolescencia. Por cierto que esos ejemplares aún forman parte de mi reducida biblioteca.

sábado, abril 15

Una de arena por las que...

En abril la mar siempre está picada. La patrulla costera recorre la playa de lado a lado alertando, urgiendo a los bañistas a que salgan del agua. En mitad de las olas, manadas de vacacionistas, sordas a las sirenas de protección civil, siguen inventando piruetas. Salud. Martín, Vlady y yo, cerveza en mano, rogamos una y otra vez a Pancho que se recueste en la arena, no vaya a caerse de la silla donde duerme a intervalos. Que no, que así está bien. La seño de la palapa de al lado se está riendo; cual muñequita de porcelana, luce perfecto el traje de piel en negro su cuerpecito blanco y esbelto; lo único que se le ve mal es el mocoso ése que, incapaz de elevar el papalote que mami le compró, hizo un berrinche que mantiene a la seño consolándolo. Una escena, muy ad hoc para la semana santa. Salud. Martín reniega porque el bloqueador solar que trajimos no sirve para el bronceado. Compraremos uno aquí, dice Vlady. Dos gordas de veintitantos escoltan hacia el agua a otra veinteañera de muy buen ver. Una avioneta pasa en vuelo rasante sobre las palapas. Que es el gobernador supervisando los servicios turísticos, dice alguien. Que no sea pendejo, le contestan, que el gobernador viaja en helicóptero. La discusión sobre aviones y helicópteros oficiales se prolonga hasta que empieza a caer del cielo una vasta publicidad del PRI. La cerveza de Pancho viaja de la mano a la arena; la situación, no obstante, sigue bajo control porque apenas hace glut dentro de la botella, que cae parada. Salud. Que sí, que ya se va a recostar en la arena, dice Pancho y así lo hace; un minuto después está roncando a todo pulmón. La cerveza de Pancho es aprovechada como bronceador por Martín y Vlady, alguien les ha dicho que es muy útil para este propósito; nos preguntamos entonces si la cerveza oscura conseguirá un mejor bronceado que la clara. Salud. La niña de la palapa contigua se asusta con los rugidos de Pancho y abandona el castillo de arena que construía para su Barbie princesa. Una vendedora de jaibas rellenas se detiene y Martín le pregunta si vende bronceadores. La patrulla de rescate pasa de nuevo. De un megáfono sale una voz difusa instando a los bañistas a que abandonen la mar. A la amiga de las gordas le están pintando un tatuaje en forma de salamandra justo en la cresta ilíaca. Alguien se divierte recordando la creencia popular acerca de las salamanquesas y sus guaridas caprichosas. Salud. La tos ataca a Pancho; parece que jaló arena por la nariz o por la boca y a punto está de despertarse, pero no lo hace. En la palapa de atrás un dueto romántico interpreta una canción de Joan Sebastian y más allá un trío norteño le da en la madre al corrido de Lamberto Quintero. Vlady maldice por no haber traído su guitarra; Martín lo secunda: ahora contaríamos con unos centavos extra para comprar cerveza. Salud. La seño está recogiendo sus cosas pues el chamaco sigue emberrinchado. Que si va a abandonar la palapa, le pregunta Martín, que si nos puede dejar el boleto del alquiler. Nos acomodamos en ambas palapas. Una vendedora de hamacas quiere que le compremos una para que ahí duerma Pancho. Como si la necesitara, le contestamos, y Martín aprovecha para preguntarle quién vende bronceadores. Que nos va a mandar a alguien, promete. Salud. Las olas reciben con furia a Martín y a Vlady, que se han internado en el agua más por la necesidad de orinar que por ganas de bañarse. Iban a salir del agua, pero en eso avanzan hacia el mar las dos gordas y la chica del tatuaje sexy. Salud. Salud. Salud. La situación está poniéndose divertida cuando pasa la patrulla de protección civil sirenas al vuelo. Hay en la central, dice la bocina, unos padres preocupados por su hijita extraviada y un niño que perdió a su mami. Ojalá que la seño haya tenido el valor para abandonar aquí al chamaco llorón. Salud. La patrulla continúa su pregón por toda la playa; nada dice acerca de salirse del agua, pero Martín no regresa con nosotros hasta conseguir que el resto de los bañistas se retire a la orilla. La buena acción del día. Salud. La trinca norteña pretende que le paguemos cuarenta pesos por una melodía y se indigna cuando Martín propone pagarles con cerveza. Que está bien, que aquí están los cuarenta pesos y que toquen “Primavera”, de Las Cuatro Estaciones de Vivaldi. Mamones, canturrea la terna. Que no se vayan, suplica Martín, que antes nos digan quién vende bronceadores. Salud. La hielera se está quedando vacía cuando pasan de nuevo los de salvamento. Ahora va en serio, parece, porque varios miembros de la marina se meten al mar para obligar a los reacios a salirse del agua. Una bandera roja es clavada justo en frente de nosotros. Vlady le pone unos hielos en la baja espalda a Pancho para que despierte. En la torre central hay un alboroto porque ya apareció el cuerpo de la niña extraviada. Pancho y Vlady luchan en la arena, Vlady se rinde cuando Pancho le quiere aplicar el martinete. La chica del tatuaje sexy está besando a las gordas. Aquí ya se chingó. A recoger todo. Nos estamos marchando cuando pasa la costeña de los bronceadores. Salud.

T.A. Tro


La nueva de Tierra Adentro (No. 139, abril-mayo 2006), dedicada al teatro mexicano y coordinada en esta ocasión por la actriz y directora Aracelia Guerrero Rodríguez, llegó el lunes a Victoria y se fue a Tampico ese mismo día. Viajaron conmigo Claudia Ríos, Maricruz Jiménez Flores y Flavio González Mello, entre otros conocedores del territorio escénico. Viajé yo de la mano de Carlos Monsiváis, Lisa Owen, Jorge Kuri, Claudio Valdés Kuri y Francisco Guzmán Burgos. Búsquenla, pues la muestra fotográfica de José Jorge Carreón, sobre diversos motivos teatrales, simplemente no tiene desperdicio.
A la Illoldi, a Peque, a Dany Romero y a Eliott; a mis demás amigos teatreros y a los amigos de mis amigos que comparten la misma enfermedad, sólo les puedo decir que valoro su talento y el esfuerzo que dedican a esta fusión de las artes.

domingo, abril 9

...el que temió.

Ayer estuvo en Tamaulipas Roberto Madrazo, el candidato del PRI a la Presidencia de la República. Visitó las ciudades de Reynosa, Tampico y Nuevo Laredo. En esta última prometió acabar con el narcotráfico.
-Yo no les tengo miedo -gritó, refiriéndose a los hampones- voy a enfrentarlos y voy a terminar con ellos por el bien de este país.
Ya había visto aquello en la televisión. Lo había notado en los spots de su campaña y aun en los programas en vivo; lo había visto enfrentar a la cámara y confesar con serenidad que él (a diferencia del resto de los candidatos, se supone) no teme a secuestradores, narcotraficantes ni asaltabancos, que a él (a diferencia de los otros presidenciables) no lo arredran presiones ni amenazas. Lo había visto, pero por alguna razón no lo creí; ahora estoy convencido de la verdad de sus palabras.
Para este paseo de Roberto Madrazo por tierras tamaulipecas, el equipo de campaña solicitó al gobierno del estado, "para salvaguardar la integridad (física, se entiende) del candidato", la movilización de 120 elementos de la Policía Ministerial del Estado.
Le creo a Madrazo; estoy convencido de que él no sintió temor alguno al recorrer Nuevo Laredo. No rodeado de tanta seguridad exclusiva para él.


La educación en campaña

UNICEF México ha lanzado una campaña nacional cuyo propósito (afirma) es promover la reflexión de quienes votarán en las próximas elecciones del dos de julio, para que lo hagan tomando en cuenta las mejores propuestas en el ámbito educativo. Se trata de exigir a los candidatos que generen propuestas viables para solucionar el problema de la educación. La página, todavía en construcción, mostrará las propuestas de los cinco candidatos registrados, dará a conocer algunos estudios económicos y sociales en torno al sistema educativo nacional y ofrecerá un foro en el que el público podrá juzgar dichas alternativas y compartir sugerencias.

Si tu candidato no sabe cómo mejorar la educación, ¡elige otro candidato!
¡Vota por la educación!, propone el primer spot de esta campaña.

Si desean seguirla, diríjanse a http://www.infancia2006.org.mx.

lunes, abril 3

Q

Treinta y ocho grados Celsius a la sombra, y apenas es abril.
Al paso que va el (mal) estado del tiempo, este verano Victoria arderá por entero,
tal como mi bisabuela contaba que sería "el día del juicio".

domingo, abril 2

El tema de la educación en las campañas

En plena borrasca electorera, poco hemos escuchado decir a los candidatos acerca de la educación; acaso planteamientos muy generales tales como mejorar la calidad, ampliar la cobertura o abatir el rezago, pero ésos no son sino simples deseos que cualquiera podría formular. Muy pocas acciones concretas para atacar esos problemas han sido pronunciadas en la escena pública. No hay, en fin, un verdadero debate sobre la cuestión educativa, sin embargo los siguientes planteamientos constituirían, a mi juicio, lo más destacable de las propuestas en materia educativa de los tres candidatos con posibilidades reales de ganar la elección presidencial del dos de julio.

Felipe Calderón

* La gratuidad debería ser de preescolar a media superior, pero se tiene que dotar al estado de recursos suficientes.
* Asignar mayores recursos al sector educativo, incentivar el gasto de los estados.
* Efectuar ahorros en la administración pública para canalizarlos a la educación.
* Estimular la participación del sector privado.
* Corresponsabilidad de los estudiantes universitarios en el financiamiento de la educación que reciben.
* Sistemas de becas y créditos educativos para quienes reúnan requisitos académicos.
* Expandir el programa Oportunidades.
* Mayor inversión en infraestructura y equipamiento.
* Evaluación continua a través de exámenes nacionales, fortalecimiento del INEE.
* Ampliar la cobertura en secundaria y en los niveles medio superior y superior.
* Mejorar la vinculación entre educación y mercado laboral.
* Formación de mejores maestros, mejorar los métodos de enseñanza.
* Educación continua y actualización permanente de profesionales en ejercicio.
* Evaluar el programa de Carrera Magisterial.
* Creación de bachilleratos y universidades indígenas
* Apoyar la educación de los indígenas también en centros educativos fuera de su comunidad.


Roberto Madrazo

* Debería considerarse la obligatoriedad hasta el nivel medio superior.
* Incentivar la participación de instituciones privadas en investigación científica y educación tecnológica.
* Es deber de todos contribuir al gasto educativo en todos los niveles y modalidades.
* Mayor vinculación entre la educación tecnológica y el sector productivo.
* Incluir elementos de educación tecnológica desde el nivel primario.
* Abocarse a financiar el preescolar.
* Mejorar la preparación de los maestros.
* Generalizar la evaluación, fortalecer al INEE y establecer representaciones en todos los estados.
* La carrera magisterial debe estar sujeta a cambios y adecuaciones.
* A favor de programas compensatorios como Oportunidades.
* Incrementar los sistemas de educación a distancia y abierta en los medios rural e indígena.
* Bono educativo para estudiantes sobresalientes y de escasos recursos.


López Obrador

* El estado tiene la obligación de mantener la educación pública gratuita y de calidad en todos los niveles; no faltarán recursos para garantizar ese derecho.
* Programa de austeridad en la SEP y en las secretarías de educación de los estados.
* Creación de 200 escuelas preparatorias y 30 universidades.
* Nada en contra de la educación privada, sino contra el abandono de la educación pública.
* No considera importante reorientar la matrícula de las universidades hacia las ingenierías.
* Fortalecer la educación secundaria.
* Atender de manera integral cobertura y calidad.
* En contra de los exámenes nacionales, a favor de una evaluación regional que considere las características socioeconómicas.
* Nuevas estrategias en carrera magisterial.
* Convocar a los maestros a un pacto para mejorar la educación.
* Estimular la permanencia de los maestros en zonas apartadas, mejoramiento de salarios y estímulos.
* Aplicación de programas permanentes de actualización del magisterio y auspiciar reuniones de intercambio de experiencias.
* Implantación de métodos de estudio específicos para los grupos indígenas, respetando su lengua autóctona.
* Mejorar y ampliar albergues escolares y escuelas-granja ubicadas en Centros Integradores de Servicios Comunitarios.
* Otorgar becas a estudiantes destacados de todos los niveles escolares que provengan de familias humildes.


Quienes piensen decidir su voto a partir de las propuestas que han formulado los candidatos en el terreno educativo, pueden ver esta información ampliada, más la propuesta de Patricia Mercado, en www.esmas.com/dialogospormexico, yo ya tengo mi gallo.