Quickribbon PESINISMO: 2006

miércoles, diciembre 27

Lecturas del inicio


Si una cualidad define a Alfredo Marko, ésa es su generosidad al recomendar libros. Esta vez me ha prestado Duelo por Miguel Pruneda, que viajó un mes entero en mi mochila sin oportunidad de alzarme la voz y que este martes, resuelto por fin a descansar en mi recámara, me ha provocado tal compulsión que la he terminado de leer y volví a empezarla al instante; total que me la he leído dos veces una misma tarde. Confieso que nunca hago eso, pero es ese realismo desquiciado, que tal es la forma en que ha llamado el autor, David Toscana, a su literatura, lo que me deja absorto a cada lectura, a cada nueva resonancia en mi cabeza de esos diálogos disfrazados. ¿Cómo es posible que circunstancias, voces y personajes tan comunes, tan cotidianos, se conviertan en una estética sublime, en una orquestación genial? Sin duda David Toscana posee un don innato, un dominio de las estructuras y del lenguaje que no se consiguen en forma fácil ni difícil, que no se aprenden porque sencillamente le son propias, están en él desde mucho antes de formarse el mundo.
Por si acaso hubiere alguna duda de lo que les digo, dejo acá un fragmento de esa novela y hago patente mi agradecimiento a A. Marko por prestarme su libro, pero más le agradezco a Toscana por haberlo escrito.
Aclaración: La edición que leí no es la de la foto, sino la de Plaza & Janés.
Duelo por Miguel Pruneda. Toscana, David. Plaza & Janés México S. A. de C. V. D. F., México. 2002. 219 p.
"¿Faustino?, preguntó Miguel por el teléfono y esperó la respuesta afirmativa del otro lado; entonces, sin saludos ni rodeos, fue al propósito de su llamada. Quiero que publiques mi esquela, necesito que los de la oficina me dejen en paz, que se olviden del homenaje, que Hugo no me esté importunando con preguntas sobre mi vida, que Estela acabe por admitir que las cosas no van a cambiar. Una esquela sencilla, Faustino: ayer a las trece horas dejó de existir el señor Miguel Pruneda, lo participa su esposa Estela Monroy de Pruneda y nada más, el cuerpo se velará en el domicilio del difunto en la calle Degollado 377 sur, departamento seis, pero no se abrirá la puerta a nadie, así es que no vayan ni llamen ni estén jodiendo con abrazos y pésames y vestidos negros. En ese caso, ¿para qué quieres la esquela?, cuestionó Faustino, para eso muérete sin avisarle a nadie. Ya te dije, así no me llaman de la oficina y cancelan el homenaje. Me parece que tú quieres aparecer en el periódico; tienes miedo de morir sin que nadie te dedique unas líneas, porque tus vecinos salen en los diarios, porque hasta la loca del Buen Pan tuvo nota y esquela y la nota hablaba de una idiota que se creyó coche y la esquela de un angelito que subió al cielo; pero si es tu voluntad, te informo que no es cuestión de favores, cualquiera puede publicar una esquela en el periódico si la paga es por adelantado, seis mil pesos, Miguel, y puedes escribir lo que quieras en un espacio de tres columnas por quince centímetros. No tengo ese dinero, reclamó Miguel, y se supone que el muerto no debe pagar su propia esquela. Está bien, accedió Faustino, veré qué puedo hacer."

lunes, diciembre 25

Una de balazos

AMORES GRINGOS

Amores Gringos
Coproducción Zeta-Simpson Rodino.
Con Gael “Speedy” García, Brad “Good Guy” Pitt y muchos brownies de extras.
Dirigida por Alex “El Nigger” Iñárritu.
Guión de Pat Buchannan, basado en una historia de Jessy Helms.
Patrocinio: KKK

Sinopsis

Amores Gringos trata sobre la desgracia de una pareja de ciudadanos norteamericanos —bonitos, trabajadores, educados, responsables, buenos padres y nobles, como tales—, a causa de haber desoído el consejo del embajador estadounidense en México, Tony García, respecto a no viajar a Oaxaca, tierra indómita poblada por salvajes en permanente conflicto: guerrillas comunistas, niños viciosos de la masturbación y fanáticos religiosos.

Si “El Nigger” Iñárritu ya había dado prueba cabal de su maestría en la sincronía y diacronía, ahora se revela como un genio de la ubicuidad puesto que entrelaza la historia de Oaxaca con las de otras dos babélicas (referencia bíblica moralista) poblaciones: Tijuana y la colonia Santa Fe de la Ciudad de México.

De modo que unos niños de la APPO juegan al tiro al blanco con un rifle inventado por un japonés, que es capaz de que sus balas hagan trayectorias curvas, pues al disparar de frente al objetivo la bala hace impacto sobre un costado, en este caso, una ciudadana norteamericana que viene a gastar sus dólares en beneficio de los oaxacos. “Nunca debimos haber venido aquí”, sentencia con certeza y amargura su esposo, cuando se arrepiente del terrible error cometido: haber abandonado la seguridad de América para ir a un infierno de mugre, ignorancia y miseria, en el que no hay Coca-Cola Light ni Kentucky Fried Chicken ni doctores, y los nativos se curan las heridas de bala con un toque de mota.

Mientras tanto, otra historia transcurre en Tijuana, ese pueblo que permanece tal como fue puntualmente caracterizado por las caricaturas de la Warner Brothers, habitado por ratones fiesteros y holgazanes, aunque ahora atrabancados y envalentonados a causa de los liberales de izquierda que impiden la edificación de un muro defensivo en la frontera. Estos ratones no son sólo pendencieros, viciosos y rejegos a vivir en un Estado de derecho, sino que constituyen una amenaza a la seguridad de los americanos, capaces de poner en riesgo lo más querido: la vida de los más indefensos.

La tercera historia se lleva a cabo en la desarrollada Santa Fe, en la cosmopolita ciudad de México, donde la juventud carece de todo pudor, se entrega irrefrenablemente a la concupiscencia y carece de toda vocación por el estudio, el trabajo productivo o los valores religiosos. Los padres son workaholics que nunca hacen caso de sus hijos y las madres se suicidan por el tedio y la falta de sentido a sus vidas vacías. Un asco. Nada que ver con la sociedad americana.

El drama se resuelve no por la participación de la policía federal en el lugar del conflicto para someter a los menores francotiradores, sino gracias a la acción decidida del Gobierno de Estados Unidos, cuando envía un helicóptero de los Marines a rescatar a la pareja de ciudadanos antes de morir a machetazos o por las bacterias que pululan en el suelo y el aire oaxaqueños. “This is your fucking country”, les dice el americano a los nativos antes de irse, quien se despide de ellos mostrándoles la longitud de su dedo medio.

En un mundo en el que la degeneración y el salvajismo amenaza la integridad del pueblo estadounidense y su cultura, esta obra maestra de “El Nigger” Iñárritu merece, sin duda, no sólo el Oscar, también la Medalla de Honor del Congreso (el de allá, claro) y una cena en la Casa Blanca.

God bless América, God bless Iñárritu (fucking genious), quien simbólicamente le confiere una victoria a los mexicanos sin que los gringos se den cuenta, pues de todos los millones de mujeres en el mundo que quisieran lavarle los calzones a Brad “Good Guy” Pitt, es una paisa originaria de Tijuas la que tiene en exclusiva ese privilegio.

Calificación: cinco estrellas.
Durante algunas semanas Zektor 01, producción de Héctor Villarreal, se mantuvo como EL BLOG DE LA SEMANA. He tenido que cambiar de bitácora por sugerir, pero no pude dejar de robarle este texto al máximo representante del posneoestructuralismo. Aquí se los dejo, para que lo gocen (o lo sufran, eso ya es decisión personal).

Amarga Navidad para Theophilus


En noviembre, su padre le había enviado dos cartas en las que le reprochaba no sólo el haber descuidado a su madre, muerta finalmente en Paris, sino también las deudas que su estancia en Mannheim a él le estaban generando. Contestó en diciembre y de manera muy breve expresó su ruptura con el padre, pero se vio obligado a volver a la ciudad natal. Sin embargo antes de regresar al yugo paterno su corazón le dio un último pulso de esperanza y decidió desviar su ruta.

Llegó a Munich el 25 de diciembre de 1778, con sus Sonatas recién impresas en Paris; su único deseo era ver otra vez a Aloysia Weber, la dulce mujercita que conociera al inicio de ese año y que se había convertido en el amor de su vida, una relación condenada por los padres de él. Estaba, esta vez, decidido a casarse con ella.

Dicen que vestía el luto según la moda francesa, un traje rojo con botones negros, esa Navidad, y que sus cabellos, de los que se sentía orgulloso, se acomodaban sobre sus solapas como delicados hilos de oro. Los Weber lo recibieron con el mismo afecto que lo habían despedido en el verano; todos menos Aloysia, que se había convertido en Munich, en unas cuantas semanas, en una prima donna que no quería saber nada de un músico de segunda clase y sin ingresos fijos.

Algunos dicen que Wolfgang se sentó entonces ante el clave y cantó, exagerando la voz, "Dejo de buen grado a la joven que no me quiere", pero lo más probable es que haya ironizado, como solía hacerlo ante los momentos desagradables y que, como aseguran otros, entonase una canción popular cuyas palabras decían: "Aquella que no me ama, puede lamerme el culo".


jueves, diciembre 14

Pasado y futuro de México


Una de mis tías relataba con frecuencia los motivos de su primer empleo, un trabajo infantil mal remunerado. La causa de que ella se empleara como estibadora en el mercado fue reunir la cantidad necesaria para comprarse un gansito marinela, allá, en los sesentas tempranos.

Siempre tuve dificultad para creerme la historia de la niña víctima de explotadores de infantes en el mercado Argüelles que la hermana de mi padre repetía cada vez que condenaba la holgazanería de mis primos, sin embargo no puedo negar la influencia que tuvo el pastelillo ése en la infancia nuestra, la de los ochentas.

Todo mundo sabe que aquellos fueron tiempos difíciles para la economía nacional. El barrio donde vivo era, en aquel entonces, uno de los extremos de la ciudad, una zona paupérrima rodeada de montes y vertederos. No estaban las arcas familiares para malgastar en los pastelitos que anunciaban en la tele unos patitos (porque eso eran, y no gansos) que esquiaban en agua y nieve, viajaban en bici o patinaban vestidos con el equipo necesario para cada actividad, y que al final del comercial parecían pronunciar una sola palabra: recuérdame. Hago un paréntesis aquí para pedir un minuto de silencio por todos los patitos que debieron ofrendar su vida o su integridad física en pos de aquellas inolvidables campañas publicitarias. Bendita la tecnología y los nuevos enfoques llegados en los noventas y que nos hicieron prescindir de los patos reales. Cierro paréntesis.

Decía, pues, que no había dinero en casa para satisfacer los antojos de aquellos tres chamacos lombricientos que éramos mi hermano, mi hermana y yo; sin embargo ella, que fue siempre la más creativa en eso de engañar a mis papás, se las ingeniaba siempre para que nos cuadraran las cuentas al regreso de las tienditas (en ese tiempo las llamábamos "tendajos"). Minutos antes, escondidos detrás de una barda, nos retacábamos los gansitos en la boca y los hacíamos bajar por el esófago a puros golpes de pecho. En aquella época nos felicitamos por no haber sido descubiertos, ahora pienso que mis padres se hacían de la vista gorda: las manchas de chocolate en los dientes eran más que elocuentes.

La compañía mexicana Bimbo, la más grande panificadora de latinoamérica, en comunión con el Servicio Postal Mexicano, cancelaron en noviembre los 250 mil timbres postales que conmemoran los cincuenta años que, según ellos, tiene el gansito en el mercado -aunque en la página electrónica de la empresa, concretamente en el bloque de nutrición (prohibidas las risas), sitúen el origen de este producto en 1958-. Este timbre, que tiene un valor superior a los diez pesos, es decir más caro que tu rico pastelito, relaciona la imagen de cinco niños con las cinco décadas del producto. "La niñez, el futuro de México", dice una leyenda.

Al margen de todos los comentarios que puedan hacerse acerca de la pertinencia de la imagen del gansito marinela en las cartas que enviaremos los mexicanos durante esta temporada navideña y que circularán en México, en Latinoamérica y en Estados Unidos (hay allá inmigrantes mexicanos que confiesan recordar sus raíces, su niñez en el suelo nacional, al contacto con la envoltura de ese pastelito), convendría detenerse un poco en esa frase. El futuro de México, en lo concerniente a la salud, es el de una población diabética, de eso no hay duda.

La diabetes del tipo 2 era en este país, hasta años recientes, una enfermedad inusual en niños, pero se ha extendido ahora debido al consumo indiscriminado de alimentos de escaso valor nutricional. Se trata de alimentos procesados que llenan pero no nutren; además, generalmente son altos en calorías, pero no contienen fibras ni la diversidad de componentes de los alimentos nutritivos. ¿Por qué está ocurriendo todo esto? Mucho tiene que ver el desarrollo de las ciudades, el progreso en general (otra vez se suplica evitar las risas). La cobertura del transporte público y la relativa facilidad para adquirir una televisión han disminuido paulatinamente las horas que los niños dedicaban -por voluntad o por la fuerza- al ejercicio. El trabajo de ambos padres, por otro lado, reduce también las actividades familiares al aire libre y la preparación de alimentos caseros. No es casual que cada vez tengan mayor aceptación los establecimientos de comida rápida, permiten a las familias de empleados cubrir dos necesidades a la vez: llenar la barriga por unos cuantos pesos y pasear a los pequeños en sus parques simulados.

En los ochentas que les cuento los refrescos normales eran de 355 mililitros. La coca-cola familiar contenía menos de un litro de producto y, en efecto, servía para que una familia de cuatro o más personas acompañara los alimentos. Hoy las bebidas gasificadas se venden en presentaciones de 355, 500, 600, 700, 2000 y 2500 mililitros, y la población mexicana ha aprendido a beberlas como si se tratara de agua corriente. Por eso mismo, tampoco suena extraño que México sea el segundo consumidor mundial de refrescos embotellados por cabeza, sólo superado por los Estados Unidos. No es necesario mencionar aquí los problemas de sobrepeso y obesidad que enfrenta la población de aquel país. Tampoco es necesario decir que estamos en ese mismo camino.

En esta última semana apareció insistentemente en la televisión un mensaje de rechazo al aumento en los impuestos sobre los refrescos embotellados. El comercial, supuestamente dirigido a los legisladores y, también supuestamente, firmado por los trabajadores de la industria embotelladora, termina con la frase "No más impuestos a mi refresco".

Ojalá estuviéramos, los mexicanos, menos impuestos a consumir refrescos y gansitos y sabritas y sonric's y ricolino y barcel. Después de todo, no dejan de ser la misma cosa.


lunes, diciembre 11

En reposo

LEO, en La Jornada de hoy, que a LEA -a quien se acusa de genocidio en México- fue imposible tomarle la ficha signaléptica porque estaba "indispuesto". Los encargados de tomar los registros subieron hasta la habitación del expresidente -y ex-presidiario doméstico- tan sólo para cerciorarse de que el anciano estaba en reposo. Entonces decidieron no molestarlo. Se considera la posibilidad, dicen, de obviar ese procedimiento.
El domingo, en pleno día de los Derechos Humanos, Augusto Pinoshit murió en el Hospital Militar -no en "un", sino en "el" hospital militar-. El general, el exdictador, el vitalicio, no estará más en reposo, de esto podemos estar seguros. Habrá un repaso, eso sí, de los expedientes que obran en su contra. La investigación continuará, prometen los fiscales.
¿Y de qué sirve ahora? Después de todo no nos quedará más que la impotencia y la rabia de verlos agonizar en la opulencia, sin siquiera el permiso para "molestarlos" después de haber solventado todos sus excesos. Muchos inocentes reposan, hace tanto tiempo, por órdenes de estos dos; algunos lo hacen en fosas clandestinas. Hay quienes esperaron treinta y tres años, treinta y cinco, treinta y ocho para ver este momento, hay quienes se durmieron esperando justicia.
La muerte llegó, llegará, de eso no hay duda; la justicia tal vez nunca lo haga.

viernes, diciembre 8

Dejar crecer esa flor

Ya sé que esta bitácora se está convirtiendo en un anecdotario necrológico, pero me viene importando poco y les dejo aquí una cancioncilla de 1973 (buen año ése). Del álbum del mismo nombre. Y bueno, aún buscamos la respuesta.

Mind Games

John Lennon

We're playing those mind games together
Pushing the barriers, planting seeds
Playing the mind guerrilla
Chanting the Mantra: peace on earth
We all been playing those mind games forever
Some kinda druid dudes lifting the veil
Doing the mind guerrilla
Some call it magic, the search for the grail

Love is the answer
And you know that for sure
Love is a flower
You gotta let it grow

So keep on playing those mind games together
Faith in the future out of the now
You just can't beat on those mind guerrillas
Absolute elsewhere in the stones of your mind
Yeah we're playing those mind games forever
Projecting our images in space and in time

Yes is the answer
And you know that for sure
Yes is surrender
You gotta let it go

So keep on playing those mind games together
Doing the ritual dance in the sun
Millions of mind guerrillas
Putting their soul power to the Karmic wheel
Keep on playing those mind games forever
Raising the spirit of peace and love

I want you to make love, not war
I know you've heard it before

jueves, diciembre 7


martes, diciembre 5

Celebración de la vida


"Lacrimosa dies ilia
qua resurget ex favilla
Judicandus homo reus.
Huic ergo parce, Deus,
pie Jesu Domine,
Dona els requiem"


sábado, diciembre 2

En mi memoria, Clementine


"...Oh, my darling, oh, my darling,
oh, my darling Clementine,
You are lost and gone forever
dreadful sorry, Clementine..."


Esta película (Eternal sunshine of a spotless mind. Focus. 2004) me encanta. La estuve viendo de nuevo este fin de semana y he asumido, por fin, mi condición: tendría que asaltarme una Clementina y hacerme reaccionar. Es un buen nombre, le dice Jim/Joel a Kate/Clementine, viene de clemencia. No te lo creas, responde ella, suelo ser bastante vengativa. Eso, en definitiva, es lo que necesita este monstruo.


Así en la tierra como en el cielo

"...Si porque te quiero quieres, llorona,
que yo me arranque la vida,
que se haga tu voluntad, llorona,
moriré porque otro viva..."

viernes, diciembre 1

Dos noticias

La buena:
Por fin el asno salió de la casa.


La mala:

Tendremos que financiar su pastura hasta que se lo cargue la tiznada.












La peor...

Alguien dejó entrar a un cerdo.

lunes, noviembre 27

Ay, un año más conmigo

Hulk pegó su primer alarido, gruñó por vez primera en esta jaula hace exactamente un año. No estaba domesticado entonces, la familiarización con los candados, la dieta baja en rayos gamma y las vacunas antiestrés vinieron más tarde. A Hulk le hubiera gustado que lo amaestraran mucho antes, así habría aprendido no sólo a aprovechar los recursos de la internet, también habría sabido alternar dócilmente sus verdes mejillas cada vez que la vida decidiera abofetearlo como acostumbra.

En virtud de que eso ya no fue posible, he aquí algunas fotografías de aquellos, sus días salvajes, gráficas que debieron estar y no estuvieron.



Con Mayte y con Indalecio, en la Sierra de la Demanda;
Hulk con algunos gramos de más, ¿se le notan?
¿Lo interesante de esta foto?
Las tumbas de los moros (dicen), en la vil piedra.





Hulk en las alturas tamaulipecas, con el grupo Pesado.
No es verdad, se trata de Héctor, Martín, Eliacim,
Miguel, Cecilio y Pancho, los amigos del burghetto.
La de arriba es camino a las cabañas de Miquihuana,
uno de esos días en los que a uno se le antoja ver donde
nieva, pero ya sin nieve. Pretextos para beber, ya saben.
La de abajo es una perspectiva de Burgos desde su cerro,
si afina usted la mirada, podrá ver en esa mancha blanca
algunos asentamientos y hasta seres humanos.
Hulk es el de los lentes negros (por si no lo identificaban).






Hulk mezclado entre burgaleses y burgueños, allá,
en Burgos, Soria y Valladolid, en aquella famosa
expedición que organizara Don José Luis Barrios,
quien aparece en la extrema derecha, abajo.
La bandera de los 250 años de Burgos, Tamaulipas,
no corresponde al año de la foto; la había llevado consigo
el español de sombrero un año antes, cuando visitó México,
y la devolvió a nuestra llegada al Burgos de él.


Y colocaría más fotos añejas, pero hay que recordar que esta jaula no existe a cabalidad, ya lo irá haciendo Hulk si su humor se lo permite. Por lo pronto, Julio Pesina les agradece los minutos que han desperdiciado leyendo sus peripecias y Hulkio Pesimista quisiera ofrecerles una disculpa, pero sus principios se lo prohíben.





viernes, noviembre 24

Que ni qué

Quien haya nacido
por parto natural
debe saber
intuir al menos
que las cosas
no siempre
son fáciles

jueves, noviembre 23

La mala obra del día

Yo no sé.
Se supone que habría de siginificar una gran fiesta estatal la incorporación de los huesos de Doña Amalia González Caballero de Castillo Ledón a la rotonda de los tamaulipecos ilustres. En parte lo fue, ni dudarlo, pero como que todo eso no acabó de cuajar, digamos que se vio desangelado.
No sé.
Escuchaba en la radio el homenaje que se celebró en el patio central del Palacio de Gobierno, guardias de honor, flores y el discurso de vaya usted a saber quién -desde luego debía ser una mujer la encargada del discurso principal, pero la recepción era tan mala que el nombre no se escuchó- cuando la señal se cayó, y mientras en Radio Universidad programaban música de estudiantinas en tanto restablecían la comunicación, el homenaje aquel acabó no supimos cómo.
Yo no lo sé.
Cualquiera pensaría que, luego del evidente derroche de recursos económicos y humanos en la organización de este evento las cosas resultarían, por lo menos, aceptables. No fue así. Cuando llegué al Centro Cultural, a la inauguración de la muestra fotográfica "No es que fuera la luz", había una larga fila -o filas entremezcladas- ocupando el vestíbulo del teatro. Al centro de ese recinto se celebraría el corte de listón y todo eso. Parecía entonces que, si bien involuntariamente, la muchedumbre había formado un círculo en torno a los familiares de Doña Amalia y de los organizadores. Iban a la mitad del discurso inaugural cuando la fila empezó a avanzar. Y no se detuvo. En unos cuantos segundos las personalidades fueron las únicas que habitaban aquel lobby y nadie más que ellos supieron en qué terminó la dichosa inauguración. El público estaba ya dentro del teatro.
La verdad es que no sé.
No me imagino lo que sentirá alguien cuando le encargan escribir una archimegafastuosa obra teatral que sea, en realidad, un drama biográfico incapaz de omitir detalles. Medardo Treviño no me cae bien ni mal, no pretendo justificarlo, pero bastante pesado debe ser escribir algo por obligación para que además lo condenen a uno a colgarle a un mismo árbol todos los adornos navideños -Portal de Belén y Santa incluidos-. Lo que sí sé es que no podría resultar algo diferente a lo que vimos anoche: una obra que empezó bien, con ciertos aportes visuales y dramáticos que prometían una gran obra, pero que se fue deshaciendo al vuelo como un viaje espacial fracasado: nada más que un enorme desperdicio de dinero. Antes de la mitad estaba convertida en un discurso frío y monótono, y al final aquello parecía más una de esas exposiciones temáticas de ciertos estudiantes que una obra dramática.
No sé.
Afuera del teatro estaba el maestro Carlos Valdés, miembro de la llamada resistencia cultural, regalando cartas en las que denuncia lo que -a entender de muchos- son claras muestras de amiguismo e ineptitud en los mandos principales del Instituto. Denunciaba ese panfleto que la obra "Réquiem para Amalia", de la que he venido hablando, había sido escrita y preparada al vapor por Don Medardo Treviño, que es funcionario del Instituto. No lo sé, reitero, pero muchos detalles hacen pensar que así fue (lo de "al vapor", claro). Después de todo no tendría por qué ser diferente, muy pocos sabíamos de la inclusión de Doña Amalia en la rotonda hasta esta semana. Hay cosas, empero, a las que jamás las justificará la prisa.
Yo no sé.
He visto en ese teatro -gratis, desde luego, mi sueldo de probesor no me permitiría esas diversiones- varias obras buenas, otras rescatables y algunas (pocas, debo reconocer) decididamente malas. Lo que llama mi atención, sin embargo, es que el público siempre se entrega a los actores y a los directores. Bastante si son famosos, en demasía si son victorenses. Siempre los ovacionará, les aplaudirá de pie, siempre una y otra vez; no importa que su desempeño ronde, algunas veces, entre lo mediocre y lo detestable. ¿Será acaso que el teatro se encuentre casi siempre lleno de familiares o que el público victorense sea condescendiente? Quizá este público es optimista nada más, o tal vez lo que sucede es que vive mejor el teatro que yo.
Juro que no lo sé.

Confesión

Yo he matado, con estas manos, al hombre que las movía.


Se aceptan versiones en castellano

Ah koritsi mou

mou eleipses apopse tha matheis
san ftaseis mistika tha sou to po
perimena na'rtheis sta matia na me deis
na sou zitiso oti lahtaro

ah koritsi mou
stous htipous tis kardias mou apopse horepse
ftera aggelou sto kormi mou forese
na ftaso os ti porta tou ouranou

ah koritsi mou
dika sou tis psihis mou t'afanerota
ta ekripsa se bradia aksimerota
kanenas mi ta dei mono esi

perimena toso kairo esena
ne artheis sti zoi mou na faneis
ego se kartero sou fonaza edo
na meineis mi peraseis kai diabeis

miércoles, noviembre 15

Vida,
esta
es
una tregua.

lunes, noviembre 13

Pronunciamientos

Llega la ocasión. Se demora a veces, pero siempre llega el momento de aborrecer a los amigos. No podría uno fingir para siempre, a mediano o largo plazo quedamos al descubierto. Ni puede nadie fingir que ignora cuánto le ha fingido el otro. Las amistades, pues, se van haciendo difusas, incómodas, insoportables. ¿Para qué postergar entonces la escisión? El que tenga ojos para ver...
***
Por qué los periodistas tienen qué preguntarle de política, de educación, del futuro (?) de-cierto país, se pregunta Hulk, ¿acaso no se dan cuenta de que si esas cosas le preocuparan le faltaría tiempo para pensar en heroínas ninfómanas, en villanas hipocondríacas, en personajes secundarios falocéntricos o finalmente en algún personaje victimizado por cualquier otro trabalenguas? ¿Qué obliga a un aprendiz de narrador a conocer el futuro de su país?
¿Por qué debe contestar cualquier otra pregunta de los periodistas?, ¿por qué, además, tiene que alardear de una agilidad mental y verbal que no posee?, ¿por qué diablos debe sonreir? Ah, sí, por la foto, pero de eso no quiere hablar ahora. ¿Por qué, en fin, deberá defender la lectura como si no se tratara de una simple afición, tan válida como el afecto hacia cualquier deporte o juego de mesa?
Que esto sería más sencillo, pensó siempre Hulk, ahora deberá acostumbrarse a representar un papel en el que no cree.
***
Hace un poquitito más de veinte años mi bisabuela tenía ochenta y la tía de ella (mi tía tatarabuela) noventa y seis. Vino aquella vez la viejecita (la tía, quiero decir) a visitar a nuestra viejita, con el motivo de su cumpleaños (el de nuestra abuela, bueno, bis). Habló entonces la tataratía, desde luego, de la revolución y dijo, refiriéndose a la bis, "esta chamaca apenas se logró, porque los soldados la tiraron de la cuna".
Debe ser algo genético, pues mi madre siempre relata las mismas anécdotas infantiles los días de nuestros cumpleaños (los de sus hijos). De mi hermana la gordura que se extinguió a los cinco años, cuando dejó el biberón; de mi hermano su renuencia a ducharse y sus ánimos de cantautor; de mí la historia del nacimiento al revés y de cuando quise agarrar un cuchillo a patadas, por supuesto ambas con resultados catastróficos.
Lástima que mi madre no tenga ascendencia directa (la tatara y la bis fueron las últimas en morir), de lo contrario conoceríamos algunas historias sobre sus años primeros; información nada despreciable para cuando se presentara la oportunidad.
Mi má cumplió años hoy, y yo no quería dejar de mencionarlo. ¿Ven cómo uno termina repitiendo lo que tanto critica? Lo dicho, es cosa de la Genética.
****

martes, noviembre 7

24 horas

Más de 100,000 personas, en todo el mundo, votaron en
24 horas contra la censura en internet.

¿Quieres apoyar esta campaña?
La página seguirá abierta unos días

www.rsf.org

Como diría Polo Polo: Jijajay, que poca ma...

Ah, y apenas regresé a tiempo para ver ese programa nuevo que compartieron esta noche las barras de comedia de Televisa y Televisión Azteca. Muy buen programa: breve, ágil, ingenuamente divertido y, lo que es mejor, sin cortes comerciales; vaya, un chiste tras otro sin permitir un respiro al espectador. Y ese comediante... Agárrense, Carlos Eduardo Rico y Memo Ríos. Ja ja ja ja ja ja ja ja cof cof cof

He aquí los mejores chistoretes:

"La acepto (esa decisión) porque soy un demócrata"

"La democracia que hemos conquistado ha valido..."

"No queda mal El Presidente, queda mal el pueblo de México..."

"El Presidente pueda verse secuestrado por la voluntad de unos cuantos"

Cada chango a su mecate

Cuando llegué al Centro Universitario me di cuenta de que de nada valió salir tan temprano de mi casa. Había una fiesta (reinado, candidatura, qué sé yo) en Derecho que impedía el tránsito en los alrededores del Centro de Excelencia, donde se transmitirían las lecturas del Festival Internacional de Literatura Letras del Mundo en Tamaulipas. Por fin pude abrirme paso entre los ruidos de automóviles, gritos, porras, una que otra mentada de madre y la música que acompañaba los alegres movimientos de tres chicas de muy buen ver que bailaban allá en un templete situado en el centro de la explanada de esa Unidad Académica. Batallé tanto para encontrar estacionamiento que, a esa hora, me imaginé a reventar el Centro de Excelencia; digo, nunca falta el director de facultad o maestro de Español que obligue -invitación de la autoridad de por medio- a uno o dos grupos de estudiantes a chutarse las lecturas. Nada de eso, en el auditorio estuvimos tan sólo tres personas. A que no adivinan quiénes eran los otros dos. Uh, estaba demasiado fácil. Claro, Alfredo Marko y la Ireniux.

La noche fue muy buena, después de todo. Angélica Aragón se demoró, así que el programa debió empezar unos minutos después de la hora programada. Pudimos entonces disfrutar del talento de David Toscana, Edoardo Sanguineti, Orlando González Esteva y Martín Solares. El primero leyó algunos fragmentos (muy bien escogidos) de El ejército iluminado. Como todos saben, yo no entiendo mucho de poesía, pero los textos que leyó el italiano esta noche me han dejado en embeleso. No sé ustedes, pero a mí esos dos me han parecido lo mejor de esta noche. Ya veremos mañana.

lunes, noviembre 6

Pase de lista

Foto: EL UNIVERSAL


"Mobimiento Revolusionario José Luis Borgués"

PELIGRO, BOMBA

"Megatendencia Democrática Revolucionaria-Ejército del Pueblo y de la Puebla"

PELIGRO, BOMBA

"Desorganización Insurgente Primero lo Primero"

PELIGRO, BOMBA

"Abrigada de Ajusticiamiento Doce de Diciembre"

PELIGRO, BOMBA

"Bragadas Pop's de Liberación Femenina"

PELIGRO, BOMBA
.

domingo, noviembre 5

En eso estoy (3)

Ni modo que lo deje ahí, desbalagado en el pavimento, aplastado por su propio cuerpo; como si las partes de ese esqueleto ya no fueran suyas, es decir no los miembros de un mismo conjunto, sino pedazos inconexos, amontonados sobre la carne marchita, inmóvil, desvencijada. Adheridas al asfalto las temblorosas piernas y las rodillas, y las caderas y el pecho y los huesudos hombros y los brazos y los codos y ésos sus pómulos, tan saltones que se le achatan de un lado y del otro cada vez que se arremolina en el pavimento, sobre este suelo tan escupido, tan orinado, sobre el polvo infinitamente pisado; sus huesos encima de pequeñas piedras, sobre las piedras medianas, las grandes rocas picudas que se le clavan en las costillas sin que siquiera se entere porque su conciencia escapó ya hace un buen rato, porque su memoria se pierde y regresa y se vuelve a perder a cada momento, y porque qué bueno que no se despierta, pues si despertase podría darse cuenta de que ése su cuerpo ya no le responde, de que ya no es suyo, que le es tan ajeno como el cuerpo de ella, de Antonia La Choco, la de rostro oscuro pero tetas blancas; la que se fue el martes por la madrugada y se llevó el único objeto valioso que tenían: una radiograbadora de luces azules y verdes y rojas que él sentía tan suya, que él consideraba su única herencia para cuando el viejo por fin se pelara...

De"Bobby",
un cuento en
el centro de
la vialidad.

Ladra y muerde

Hunter
El nuevo habitante de nuestra casa

Sí, ya sé que el nombre no es nada original.
Qué quieren, aquí los nombres son resultado del acuerdo familiar.
Peor hubiera sido que lo llamáramos "Oso", "Lobo" o "Bolita",
¿no creen?

Censurar la censura


"Actualmente hay más de 60 ciberdisidentes encarcelados en todo el mundo por intentar expresarse en Internet. En 13 Estados está prohibido lo que, en la mayoría de países del mundo, parece simple para todos. En China, Túnez, Egipto, Cuba, manifestar una opinión en un blog, o en un sitio, puede llevar a la cárcel. Para rechazar la censura y sensibilizar al mayor número de personas sobre esta situación, Reporteros sin Fronteras pone en marcha, por primera vez, una gran operación : 24 horas contra la censura en Internet. El público en general, los internautas, los bloggers, los periodistas, los estudiantes, están invitados a denunciar la censura con un simple clic."

Todo el mundo está invitado a conectarse en www.rsf.org entre el martes 7 de noviembre a las 11 horas y el miércoles 8 a la misma hora.

148 sogas



Señor, exijo que me fusilen,
la horca sería una deshonra.

jueves, noviembre 2

A propósito de...




"-La gente no se da cuenta, Sergio, la gente cree que está bien seguir llorando a sus difuntos durante años, pero no dejan en paz ni a los muertos, ni a los vivos que los rodean, ni a sus propias almas. Esa gente se convierte en fantasmas peores que los de los difuntos.

Eso me lo dijo Ernesto un día que íbamos a Tampico. Siempre habíamos visto cruces clavadas a lo largo de la carretera, algunas estaban en completo abandono y otras tenían flores muy viejas, pero había una que siempre estaba adornada, los adornos cambiaban según la temporada del año: en febrero lucía corazones; en septiembre, banderitas; en octubre, calabazas, y en diciembre, campanas y nochebuenas. A mí me pareció un buen detalle y así se lo comenté a Ernesto, pero él se molestó.


-¿Te parece grato que esa persona o familia entera dejen de vivir su vida por dedicársela a un muerto? No, Sergio; ésa no es vida, esa gente está más muerta que su muerto. Las personas que viven su duelo de esa manera pierden la voluntad y se la pasan actuando como ellos creen que le hubiese gustado al difunto. Siempre están diciendo: "Él nos está viendo..." o "Así querría él que se hiciera..." y no viven más que para su recuerdo.
"

Que los muertos vivan en paz
Fondo Editorial Tierra Adentro (2003)
p. 73

Cómo me hubiera gustao
estar en el Llao Llao

Ven, Julio, no te quedes...

He dicho una tontería.
***
La vida no es un electrograma. Es una montaña/ ruleta rusa.
****
Esta vida, compas, es una hija de la fregada.
***
Que debo revisar los frenos, eso es in-dis-cu-ti-ble.
***
Ah, y al alma mía no le viene mal una verificación.
***
Hubo un accidente hoy, tramo EL Barretal-Plan de Ayala, unos metros delante de mí. A una camioneta que me rebasaba le salió al paso un Ford.
***
Digo que andan mal los frenos; una patadita, cosita de nada y mi cochiquero se me derrapó. Una vuelta de bandido, ni más ni menos; si la hubiera planeado no habría salido mejor.
***
Dos kilómetros atrás se me antojó una cerveza, el accidente ocurre en frente del stop&go. Una breve colisión, luego el chirriar de las llantas; un trailer -doble remolque- fue muro de contención.
***
Ay, esos frenos; por un momento pensé que el cochecito quedaría patas (llantas, mejor dicho) pa'rriba, mas no.
***
Un tipo corriendo loco, a un lado de la carretera, otro bato recostado en el asiento de atrás (¿allí iba o allá quedó?), poca sangre después de todo.
***
Comprendo la urgencia de los tripulantes del Ford: iban al stop&go.
***
La camioneta estaba adelante, retorcida la defensa.
***
Esos frenos están mal, en definitiva.
***
¿Será eso o es que algún tipo de sangre huele igual que el alcohol?
***
Vida jija de su...
***
Descubro que el chofer de la camioneta había sido alumno mío hace unos meses.
***
¿Por qué les han de aflojar los calzones a todos los moribundos?
***
Sí; hay que revisar los frenos. Eso que ni qué.
***
La cerveza, camaradas, se me desantojó.

miércoles, noviembre 1

November rain

"Dichoso el mes que empieza con Todos los Santos y acaba con San Andrés"

Dicho popular

martes, octubre 31

22 hace 11; 11 hace 22.

Esta fecha es un pretexto. Otra vez la comida y el pastel en casa de mis padres; otra vez la misma plática de sobremesa. De nuevo la historia del que nació alrevés, del que apuntaba para llevar siempre la contraria. Otra vez los gestos de los comensales al escuchar las vicisitudes de un pedazo de carne intentando salir en medio de tanta estrechez. Atorada entre las piernas una cabeza tamaño familiar, abanicos sanguinolentos las extremidades al aire. De nuevo las carcajadas en el momento justo; un doctor hablando de alguien "malencachado"; un vulgar Gabino Barrera negándose a llorar en Tococirugía, dicen. De nuevo la confirmación, el hastío, la justificación del desencanto. Menos mal que estas reuniones duran muy poco.
Y luego cómo quieren que deje uno de ser el mismo Amargarciado Pesimista.

domingo, octubre 29

Otra vez


"Esto cada vez está más feo,
ay, compadre, si usted viera lo que veo,
que no es lo mismo El Paseo de la Reforma
que mandar a la Reforma de paseo.
Esto cada vez es más moderno,
ay, compadre, me siento muy enfermo,
si Juárez en este momento reviviera,
mandaría a la tiznada este gobierno..."

de una rola de Óscar Chávez

Y mañana va a decir Mr. Fucks
que el suyo
es un gobierno que dialoga.



Fotografía de Jorge Serratos/EL UNIVERSAL

martes, octubre 24

Un rayo se extinguió.

El hombre del bigote no pudo venir la semana pasada a Ciudada Victoria, donde le organizaron un homenaje y le dedicaron el Festival Internacional Tamaulipas. Que no venía por cuestiones de salud, dijo el maestro de ceremonias; que viéramos el video que prepararon para ese acontecimiento. La película, que soportó varios errores técnicos antes de, por fin, ser proyectada, terminaba con la frase, en la voz misma de Don Rafael, "En vida..." Entendimos entonces que el maestro se iba a morir, no tanto por el tono de la poesía, sino porque las autoridades estaban finalmente recordándolo. He aquí que llegó la fecha, que todavía no acaba el Festival y el homenajeado terminó, por fin, consumido por el cáncer. Mal amante el que visita a sus amores en el momento postrero, luego de tanto olvido. "Yo empecé a hacer literatura gracias a un maestro de preparatoria", dijo hace un año Don Rafael, en la Feria Internacional del Libro de Monterrey; ahí lo homenajearon "en vida", cuando aún tenía toda la vida en el cuerpo y en la imaginación. Lo demás, lo de estos días, es pura falsedad.

Llover sobre mojado

No lo soportaría.
Juro que no lo soportaré.
Hice acopio de paciencia,
agoté mi optimismo.
Esperé.
Con la esperanza del que ha perdido una pierna en el quirófano
y se contenta porque no le tocaron la otra.
Mientras las calles se volvían de atole
y una gotera insolente taladraba mi mesa.
Después de eso no habrá más.
"Al mal tiempo, buena cara", dicen los adoctrinados,
los que ofrecen al señor sus calcetas empapadas
y cada tosido es pretexto para nombrar a un Jesús.
Yo no lo soportaré.
Si mañana está lloviendo
y mi cochiquero se moja,
si lloviera en mi escritorio,
si mis zapatos se bañan,
si mis camisas apestan,
si se me empañan los lentes
y los ojos se me empapan,
si me atacara la tos...
Que me perdonen alegres, sumisos y ecologistas;
voy a vaciar la escopeta
en cada maldito pájaro que se le ocurra cantar.

jueves, octubre 19

Imposibilidad

Muchas veces quise hablarte de amor.
Pero si no fui capaz de decir nunca:
"ponle azúcar a mi café",
cómo voy a pedirte ahora
que no cierres esa maleta.

martes, octubre 17

Ahora lo Chávez

Señores, de una vez les aviso: el próximo sábado no estaré, de ningún modo, disponible.

Óscar Chávez cantará en la Plaza Juárez, un ratito después de las siete de la noche.

Emblemática la plaza para el cantante, ¿no es así? Seguro recordarán al trovador encabezando la campaña para votar por Juárez en julio pasado.

Será, el sábado, la mejor oportunidad para echar mentadas y repartir diatribas con rima, metro y ritmo; el mejor motivo para revivir la poesía de Chumacero, Guillén, Parra, Martí y Pacheco, la prosa de Vasconcelos y Altamirano. Lo mejor de la música latinoamericana pues.

Y que viva el barrio, qué caray.

POR TI
L. Y M.: OSCAR CHAVEZ
POR TI,
YO DEJE DE PENSAR EN EL MAR
POR TI,
YO DEJE DE FIJARME EN EL CIELO
POR TI,
ME HA DADO POR LLORAR COMO EL MAR
ME HE PUESTO A SOLLOZAR COMO EL CIELO
ME HA DADO POR LLORAR.

POR TI,
LA TERNURA SE NIEGA CONMIGO
POR TI,
LA AMARGURA ME SIGUE Y LA SIGO
POR TI,
ME ESTOY VOLVIENDO LOCO DE CELOS
SE VUELVEN CONTRA MI MIS ANHELOS
SE VUELVEN CONTRA MI.

POR TI,
LA VIDA SE ME HA VUELTO UN INFIERNO
POR TI,
ESTOY MUERTO DE AMOR, TAN ENFERMO
POR TI,
SE HAN VUELTO LLAGA EL SOL Y EL DOLOR
SE HAN VUELTO MAL LA FLOR Y EL AMOR
SE HA VUELTO MAL LA FLOR.

POR TI,
EL MAR ES LA LOCURA DEL CIELO
POR TI,
EL LLANTO ES UNA LLAGA DE CELOS
POR TI,
EL DOLOR ES EL SON SI LA FLOR
EL INFIERNO ES AMOR TAN ETERNO
EL INFIERNO ES AMOR.

POR TI,
POR TI,
POR TI,
POR TI.

lunes, octubre 16

Y no basta con la ortografía


Esto lo encontré en una de las propuestas que concursan para participar en el PACMYC este 2006. Alguien pretende producir un libro de investigación histórica y arqueológica. Con respecto a la redacción, la Chimoltrufia no podría hacerlo mejor.

"TIPOS DE PROCESOS CULTURALES QUE SE IMPULSARÁN CON LA PROPUESTA:
El crear conciencia entre los propios Tamaulipecos (sic) de la riqueza e importancia de conservar el conocimiento sobre nuestros más antiguos ancestros que antiguamente fueron los primeros pobladores autóctonos de este estado, para una mayor y mejor identidad."


sábado, octubre 14

Ah, otra vez el lenguaje.

A propósito de la campaña "Eres lo que escribes...", no pueden dejar de leer el comentario malhumorado de Alberto Chimal, un texto que si bien no fue redactado ex profeso para esa campaña, le viene como anillo al dedo.

Tres historias en una

Y mientras en un ambiente de modelada (que no moderada) alegría arrancaba el FIT, es decir que comenzaba, un arranque de ira hacía finalizar abruptamente el curso de actualización que en la oficina de recaudaciones había iniciado hace tres semanas y que simplemente no progresaba. En la sala 3 de Cinépolis, mientras tanto, empezaba su monólogo El Decadente. Todo empezó con un reclamo que le hicieron a la empresa que ofreció el curso al gobierno del estado. Casi en estado de éxtasis, mientras ofrecía el programa del festival a propios y extraños (porque este año cada evento está dedicado al turismo), el gobernador tuvo también su propio arranque, pero de optimismo. El libertino, que así se traduce el título de esa nueva película de Johnny Depp, resultó menos espectacular, igual de oscura y más buena de lo que se esperaba. Al parecer, el engreído dueño de la empresa -el tipo se cree muy bueno, pero es tan oscuro- que vendió el espectacular curso, esperaba que los participantes, en su calidad de "empleaduchos muertos de hambre" escucharan sus alegatos sin chistar. Casi a chiste sonó la declaración del gobernante cuando juró que ésta, su administración, está empeñada en acrecentar los bienes culturales y en llevar las manifestaciones artísticas a todos los rincones de la comarca. El rey, que llegó al poder sólo gracias a la ayuda del padre del personaje que interpreta Depp, que le salvó la vida, se la hace muy pesada al Conde, es decir a Johnny. Esconde este festival las deficiencias del gobierno en materia de cultura, han dicho personajes cuyas opiniones pesan. Que se la estaban haciendo "de pedo", dijo el dueño de la empresa, que ya se estaba poniendo muy pesado. Lo que le estaban haciendo pesado al Conde era la vida, hay que aclararlo, pues la película está clasificada con "C" cual si se tratara de un bodrio pornográfico y en modo alguno lo es. Tampoco lo es, el festival en sí mismo, la mejor manera de llevar todas las manifestaciones culturales "a lo largo y ancho del estado", como pretenden los gobernadores, sino atendiendo las casas municipales de cultura, que en muchos municipios ni existen, eso sí que nos haría fuertes. El fortachón empresario se puso colérico cuando el más nuevo de la oficina se atrevió a cuestionar el profesionalismo de los instructores, avanzó entonces hacia él con el fuego reflejado en la mirada; lo que siguió fue todo un espactáculo. Los espectaculares fuegos artificiales que siguieron al discurso del gobernador serían algo más que un símbolo inaugural; para muchos esa pirotecnia definiría el festival entero. De una pieza se muestra el antihéroe de la película, pues desheredado, perseguido, abandonado y enfermo, termina dándole una última lección al monarca. Que las lecciones del curso fueran un absoluto fraude fue lo peor que le pudo haber dicho "el novato" al empresario, pues le dio pie para que éste lo llamara "muchachito pendejo, babosete, cómo te atreves a hablarme así" y acto seguido le propinara un golpe en pleno rostro con lo primero que encontró a su paso. El paso de este Conde por la vida fue registrado, muy a pesar de todos, en la obra de teatro que escribió uno de sus no-amigos. Los amigos del gobernador pudieron disfrutar, en seguida, de la ópera; unos cuantos boletos fueron en realidad vendidos. En realidad, la directora de la oficina de recaudación terminó dándole la razón al irracional director de la empresa, que ya estará satisfecho. El director de la película, por su parte, debió quedar muy satisfacho con su trabajo. No sé si eso era parte de su trabajo, pero los directores de la ópera esperaron al gobernante y a su comitiva en la puerta del teatro. Y colorín colorado, estas tres historias han terminado.

miércoles, octubre 11

Otro Kamel chingón

Encuentran en el desierto sirio los huesos de un camello gigante
de hace unos 100 mil años, cuyo tamaño duplicaría
al de los actuales (Foto: AP)
Un equipo de arqueólogos de Siria y Suiza descubrió los huesos en un lugar de Al-Heme, en la región de Palmyra, a unos 250 kilómetros al noroeste de Damasco, dijo el sábado el diario estatal Tishrin.
Se trata del primer descubrimiento de este tipo y reveló que el desierto sirio ``es el primer origen del camello'', expresó al diario Bassam Jammous, director general del Departamento de Antigüedades y Museos de Siria.
Dijo que los huesos del camello encontrado duplicaban en tamaño a los de los camellos actuales, y representan una “revolución en el mundo de los descubrimientos arqueológicos”.
AP
El Universal
Martes 10 de octubre de 2006
Al respecto de esta noticia, habría qué hacer, por lo menos, dos consideraciones:
a) Decir que se trata de una "revolución en los decubrimientos", es ciertamente exagerado; en mi pueblo, desde hace mucho tiempo, conocemos los camellones.
b) Lo siento por los ricos, pues esa celebrada "revolución" reducirá más aún sus posibilidades de entrar al reino de los cielos.

lunes, octubre 9

Me gusta y qué

Si quieres cumplir un sueño
constrúyelo firme y lento,
el inicio será pequeño,
el final te hará contento.
El trabajo sentido cosecha incremento.
Si deseas vivir libre
tómate todo tu tiempo,
ve despacio, haz pocas cosas,
pero hazlas con talento.
Las alegrías simples constituyen los cimientos.
Día tras días, piedra a piedra,
cumple, lento, tu secreto juramento.
Cada día verás tu crecimiento.



Chidas, memorables las tonadillas de Donovan en
"Hermano Sol, hermana Luna"
(1973), de Franco Zefirelli.


jueves, octubre 5

Y la ganadora es...

Estoy llegando de la Casa del Arte, de conocer personalmente a Liliana Valderrama Blum, durangueña avecindada en Tamaulipas hace ya varios años y que esta noche recibió el Premio Regional de Litaratura del Noreste Juan B. Tijerina. Es, Liliana, tal como la imaginé a través de los libros y de la internet, una mujer guapa, sencilla, talentosa y muy simpática. Laura Casamitjana y yo estuvimos tan a gusto conversando con ella esta noche. No quise esperar hasta mañana para contarles esto.

Otra cosa: ya se publicó la convocatoria del IV Concurso Regional de Literatura... pronto verán las bases acá.

Exhibir la lengua

Se disculpa Zermeño con diputados por exclamar "¡a la chingada!"
Roberto Garduño y Ciro Pérez
La Jornada 05/10/2006
El presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, el panista Jorge Zermeño, aseguró que sus exclamaciones de "¡a la chingada!" y "¡me vale madres!", que espetó ayer a los diputados fueron “expresiones de amigos” y no tenían como finalidad ofender a nadie.
Zermeño abrió la sesión ordinaria de este jueves ofreciendo una disculpa a los diputados, quienes subrayaron su molestia, aunque reconocieron la disposición del panista.
El coordinador del PRD, sin embargo, adelantó que dialogará con los coordinadores de las otras bancadas para plantear el relevo de Zermeño de la mesa directiva.

¡Ups, chin, caput, zas, chispas, caracoles, cáspita, córcholis, recórcholis, diantres, diablos, demonios, caray, carajo, asu, asumecha, pasumecha, uta, puta, putamadre, chingá, chingáo, chingado, chingada madre, asuputamadre, hijuesuputamadre, a la chingada, a la mierda, a la verga, con una chingada, con su puta, hijos, hijuesu, ahijuesu... Hijos de su rechingada madre!

Diríase que los diputados están molestos (es decir están que se los lleva la chingada) porque el panista Zermeño les mostró la lengua. En efecto, esta lengua nuestra, la de los mexicanos quiero decir, es tan vasta, tan generosa que uno podría decir tantas cosas con una sola palabra o expresar una misma cosa con tantas palabras, palabritas, palabrotas o palabrejas como uno prefiera. Y digo, si las palabras ahí están, ¿por qué la gente se molesta cuando alguien las utiliza? Ya lo dijo alguna vez (y de mejor manera) Camilo José Cela: no hay malas palabras, las circunstancias en las que se usan pueden ser malas, pero las palabras no.

Existe la creencia, hipócrita claro está, de que ciertas personas no utilizan en lo absoluto ese lenguaje tan vulgar. Los doctores pueden decir esternocleidomastoideo y ni quién se ofenda (o sea que no hay pedo), los químicos dicen diclorodifeniletilamina y tampoco sucede nada (no pasa ni madres), los contadores, los programadores, los ingenieros en electrónica manejan el argot de su disciplina sin que nadie proteste (nadie la hace de pedo). Pero que no se les ocurra a estos profesionales decir "chingado/a" delante de los extraños, porque entonces arde troya (en otras palabras, vale madre).

La ocasión aquella en que fundaron el Telebachillerato en México Libre ("México Horrible", llaman algunos a ese poblado del municipio de Antiguo Morelos), nos tocó viajar hacia aquel lugar con el Jefe del Departamento. "¡Caracoles!, ¡chispas!, ¡recórcholis!", exclamaba en cada oportunidad. Se notaba que el Licenciado quería dar la apariencia de un ser tranquilo y educado. Cuando un salvaje camionero dio un cerrón en mitad de aquella curva en pleno lomo de la sierra, el Licenciado aceleró colérico, vociferando tan fuerte como pudo "¿Párate, cabrón, hijo de toda tu pinche madre!"

Es decir que en nuestros círculos íntimos, "de amigos" como dice Zermeño, nosotros, los estigmatizados por cargar aun el más modesto título universitario, tenemos permitido usar ese lenguaje; pero ante el resto del mundo esas palabras están vedadas. ¡Demonios!, ¿para qué tanta hipocresía? Los diputados, ofendidos como lo están, exigirán ahora la renuncia del panista boquiflojo (disculpen el pleonasmo) por proferir esas abominables palabras que ellos mismos utilizan sólo para dirigirse a sus cuates, a sus hermanos, a sus esposas o a sus hijos.

¡Caracoles!, la molestia de los diputados radica en que alguien les mostró sin pudor ésas, las partes "íntimas" de nuestra lengua.

lunes, octubre 2

La (cumbia) lacrimosa

Me encontré esta guía dando el rol por las bitácoras ajenas. La onda consiste en responder a cada pregunta con el título de una canción del grupo o artista que uno prefiera. Yo sólo una vez tuve artistas favoritos, en mi época preparatoriana. Era entonces el boom de la cumbia romántica, luego la del tex mex. Ya saben, los bailes, los programas gruperos, los viajes a la escuela en microbús, las chavitas que lucían en sus camisetas la fotografía de Selena... Para mis amigos no es ningún secreto lo que yo me aficioné a las canciones (lloriqueos) de Los Temerarios en aquella época tan lejana. Adulto ya, me dediqué a reunir una colección de volúmenes viejos y nuevos que abandoné en el 2000 (esas añoranzas eran demasiada simpleza para mis gustos actuales). De ahí extraigo las siguientes respuestas.

¿Eres hombre o mujer?
Dímelo
Descríbete.
Soy un solitario
¿Qué sienten las personas cerca de ti?
Qué poca suerte
¿Cómo te sientes?
Mi alma reclama
¿Cómo describiría su anterior relación sentimental?
Fue un juego
Describe tu actual relación con tu novia o pretendiente
He intentado tanto, tanto
¿Dónde quisieras estar ahora?
Al otro lado del sol
¿Cómo eres respecto al amor?
No es tan fácil olvidarme
¿Cómo es tu vida?
Botella envenenada
¿Qué pedirías si tuvieras sólo un deseo?
Una lágrima más
Escribe una cita o frase famosa
Nunca es tarde
Ahora despídete
Adiós, te extrañaré (versión balada pop)

No le pasaré a nadie este cuestionario. Quien lo desee, copie y pegue, faltaba más. Ah, eso sí les voy a suplicar: No se les ocurra contestar con canciones de Los Temerarios, recuerden que en cada grupo de amigos sólo puede haber un naco.

Ahora y en la hora...

"El reloj de nuestra casa siempre está diez minutos retrasado. Está en la cocina, arriba de los platos. Cuando mis padres lean que morí a las siete, pensarán que estaban haciendo algo que en realidad hicieron diez minutos después."

El Mar, de Agustí Villaronga. Massa d'Or Produccions (1999).
Basada en la novela de Blai Bonet.

domingo, octubre 1

La belleza

"Sacaste entonces tu vestido azul. Y te lo pusiste.
¿Verdad que le va bien el azul a este concierto?
Te vi y comprendí esa unión inefable del sonido
con el color. En efecto, le iba bien."


Eusebio Ruvalcaba. "Desgajar la belleza"



viernes, septiembre 29

1165753

V Misterio gozoso: el cel perdido y hallado en el templo


Que la escuela era templo de la democracia y monumento a la justicia social, decía el político aquél que dejó escapar por un mismo agujero todas sus ideas y acaso también sus mejores intenciones en un barrio polvoriento de Tijuana. Esa frase podría, pudo, puede generar tantas carcajadas como golpes de pecho. Para muchos, la escuela no es más que un lugar de paso, en todos los sentidos.

Con bastante frecuencia, amigos, a los probesores nos toca hacerla de detectives, de fiscales, de jueces incluso. Es tan amplio el muestrario de problemas que se suscitan entre unos y otros muchachos, entre algunas señoritas y las otras; entre chicos y chicas y entre éstos y los maestros... Hay cada caso, cada nueva sorpresa día tras día.

Había relatado hace unas semanas la forma ridícula en que extravié mi celular. Esta mañana el teléfono volvió a mis manos, pero el episodio no fue alegre en modo alguno. En este pequeño pueblo uno llega a volverse tan famoso que, más temprano que tarde, los rumores arriban a su escala final. Hay, en otra escuela, una linda princesita cuyo novio tuvo a bien regalarle un celular, mi celular quiero decir. Ese novio estudiaba el bachillerato, su escuela era la nuestra; en nuestra escuela ¿encontró? el teléfono, en su escuela supo que yo lo había perdido, en ella se atrevió a pedirme el cargador de batería para su celular. En su escuela.

Yo no sé ustedes, pero estos casos a mí me ponen de mil colores. No sé en qué estaba pensando cuando me vestí de verde esta mañana. Desde luego hice mi corajina a la hora de desentrañar todo este asunto, pero ahora no puedo dejar de admitir cuánto se me ha acumulado la tristeza. Éstas, amigos, son nuestras escuelas, y tiene uno que acostumbrarse a ver de todo.

P.D. Eso sí, olvídense de aquel número telefónico, el cel volvió a mí sin la tarjeta SIM.


jueves, septiembre 28

El arte de Quirarte

XXVIII

Éramos entonces estudiantes, en el umbral de todo. La
ciudad era nuestra pradera y a paso largo la recorríamos
sin tregua durante horas, flacos, atormentados, tratando de
librarnos de nuestra inocencia como de un dolor de muelas,
imaginando que nuestra juventud duraría para siempre, y
casi lo lamentábamos.

Michel Butor, "Suite parisina, Noctámbulo"
(Versión de Frédéric-Yves Jeannet)


Ese muchacho lóbrego, espigado,
fantasma de sí mismo,
que se sienta hasta atrás
y en la noche se hunde
a rezar la oración de sus malditos;
ese que nunca
conocerá su cuerpo en los danzones,
será señor del ritmo
que mantiene en su sitio a los planetas;
ese que aprenderá dolor en las mujeres
y hallará el Santo Grial entre sus piernas,
es del linaje nuestro, es carnal,
es un perro amarillo con estrella.

Interminables tardes de domingo
en que los viejos libros se cansaban
primero que nosotros.
Atravesábamos calles
navegadas por putas
para las que no alcanzaba,
a las que no alcanzabas.
Buscábamos los cines de programa triple
que vivían por nosotros.

Era el tiempo del enigma de la invisibilidad.
Del corazón transparente,
de las venas de vidrio,
del aire que taja o vive
del aliento de sus agonizantes.
Transparencia: Invisibilidad:
Estar como nunca en el espacio.
Estar más solo que nunca en el espacio.

Era el tiempo
de bautizar de nuevo la falange,
el vello, la rodilla.
De encontrar en el otro un puro azogue
donde nunca acabamos de bebernos.
De aspirar el perfume
que es la droga perfecta del adicto.

De los fastuosos armamentos,
de la plana tristeza que seguía
al choque ansioso y torpe de los cuerpos.
Tiempo de las palabras en peligro.
De pronunciarlas todas,
del terror a que no pudieran decir todo.

Era el tiempo de herir
y recibir mayor número de heridas.
Quien no lo ha vivido, no ha vivido.
Quien no lo vive,
no asistirá al prodigio de la resurrección.

Ese muchacho lóbrego, espigado,
fantasma de sí mismo,
es un perro amarillo con estrella.

Quirarte, Vicente. Zarabanda con perros amarillos. Editorial Colibrí/Gobierno del estado de Puebla. México (2002). 78 p.

lunes, septiembre 25

Sobrebeberé

Salir de un armario...

Hoy por fin lo descubrí
y así
sin pudor alguno
me declaro
gerontófilo
Conque...
Hey, abuela, coge la llave
revivamos esa piel
en la oscuridad
del ropero



domingo, septiembre 24

En eso estoy

IV. MAYOYA

Aplastado contra la fórmica tipo caobilla que recubría la mesa reblandecida por añejos residuos de cerveza, no paraba de preguntarse cómo se había dejado conducir hasta ahí. Aquel lugar no era precisamente lo que él hubiera deseado para celebrar esa noche. Habría sido mejor apoyar la propuesta inicial de ir al Scala, pero despreció la oportunidad de debutar como cliente en el lugar donde trabajaba. Este tugurio no podía ser más tétrico, la mala iluminación era más un problema técnico que un efecto de ambientación; el techo alguna vez había sido tapizado con fotografías tamaño póster de mujeres que en ese tiempo se sabían bellas, y que exhibían sus flácidas, sus generosas carnes acompañadas de rígidas sonrisas que ahora lucían desgastadas por el tiempo. De vez en cuando viajaban desde el techo fragmentos de pintura y papel que iban a depositarse sobre la superficie de su cerveza. Iba a dar un trago a su bebida cuando notó un ojo de tamaño regular mirándolo desde el vaso. En medio de la penumbra enfocó bien la mirada para descubrir que se trataba de un ombligo que acababa de abandonar para siempre a su robusta dueña. Por todos lados surgían mujeres de carne y hueso muy parecidas a esos despojos que sonreían en el techo. Algunas de las gordas venían acompañadas, otras deambulaban solitarias, en busca quizá de algún pecho donde recargar sus ansias. "Para todos los gustos", rezaba uno de los letreros cercanos al mingitorio: una pileta cubierta hasta la mitad con hojas de laurel, en vano propósito de disfrazar la hediondez de aquel rincón. El eslogan del mingitorio resultaba hasta cierto punto ridículo, pues en muy poco o en nada se diferenciaban unas de otras las mujeres aquellas. Cierto que había algunas más jóvenes, unas menos gordas, había también para escoger entre morenas acentuadas y morenas a secas, pero en lo demás, en lo esencial, unas y otras se repetían como reflejos de la misma pesadez, la misma indiferencia, el desasosiego de soportar a tanto borracho sin dinero. El ambiente le resultaba festivo a pesar de todo. La música, una extraña mezcla de tex-mex y cumbia colombiana, escapaba titubeante desde otro rincón, donde un conjunto versátil hacía acrobacias sobre un templete improvisado como escenario.

-Invítame a bailar- dijo una voz femenina, más bien infantil, del otro lado de su cerveza.

Fueron esa voz y esa cara pintarrajeada sonriendo detrás de la mesa las que lo arrancaron de súbito de aquel lugar y lo transportaron hasta el salón de clases de una escuela vespertina en aquella barriada miserable que conoció su niñez.

Era su primer día de clases en aquel cuarto grado. El olor a papel y plástico nuevos inundaba el salón. Alguien de la administración vino a hablar con la maestra y ésta tuvo que salir por un momento. Al interior del grupo se fueron poco a poco integrando los corrillos en tanto pasaban los minutos en ausencia de la profesora. Unos y otros grupitos se dedicaron a hacer la guerra hasta que todo fue una sola fiesta dentro del aula. De pronto la puerta se abrió y entró por ahí la maestra con dos niñas sin uniforme escolar. Una de ellas era alta y regordeta, se llamaba Cecilia y tenía las mejillas saltonas como si alguien hubiera insertado dos manzanas lustrosas en ese blanco pastel que era su cara; el cabello, negro y liso, cortado al estilo cazuela, le llegaba a la base del cuello formando con el resto del cuerpo todo un conjunto más bien cómico. La otra niña era una especie de réplica en miniatura de su hermana mayor; en ella sin embargo los rasgos robustos se magnificaban debido a su estatura. Se llamaba María Gloria y era enana. "Mayoya", la llamó la profesora, y a partir de entonces, en un afán de integrarla al grupo, de combatir secretamente sus propios prejuicios, empezó a tratar a María Gloria con especial deferencia. Los escasos talentos de Mayoya fueron exhibidos sin pudor en cada festival, en cada ceremonia organizada por la escuela; María Gloria entonando himnos cívicos y villancicos navideños, tartamudeando poesías, efectuando bailes grotescos en mitad del foro, participando sin éxito en las competencias deportivas... La directora tuvo que exigirle a la maestra que desistiera de incluir a Mayoya en el concurso anual de escoltas luego de reconocer los motivos meramente estéticos. El intento de discriminación positiva que emprendió la maestra fue abortado el día de las madres de ese mismo ciclo escolar. Ese día, interpretando Mayoya al menor de los tres cochinitos en la representación escénica del cuento musical de Cri-cri, las carcajadas que su actuación arrancó de las gargantas maternas produjeron en la enana un efecto catastrófico, una especie de colapso emocional que, lejos de contentarse con provocar sus lágrimas, aflojó algo en su interior, en sus minúsculas entrañas, removiendo emociones y humores hasta que los esfínteres terminaron rindiéndose en el centro de aquel escenario que empezó a mancharse con una mezcla amarillenta de fluidos y sólidos.

-¿No piensas bailar? -repitió la voz de Mayoya, ahora acompañada de un claro gesto impaciente. Se había subido a una de las sillas y apoyaba sus pequeñas manos en la mesa al tiempo que lo miraba con cierto aire de suficiencia- ¿entonces a qué has venido, a reparar la mesa?

Aquella escena le resultaba incómoda, el tono y las palabras que salían de esa pequeña abertura en el rostro de Mayoya se le antojaban por completo fuera de lugar; era, por decir lo menos, inverosímil. Más increíble le resultaba que María Gloria no lo reconociera. ¿Había cambiado tanto en tan sólo diez años? No podía ser, porque la mujer que le mostraba esos senos aplastados por un escote infantil era exactamente igual a la niña aquella que lloraba en medio de aquel teatro escolar porque había cagado la botarga de cochinito. ¿O sería acaso que ella prefería disimular, jugar con la ilusión de conquistar a un desconocido más? Esa posibilidad le pareció más benigna, así que decidió prolongar la situación.

-Siéntate conmigo- le dijo finalmente.