viernes, octubre 30

Si acaso...



—He estado pensando en Molly —dijo al fin—. Su forma de morir, la rapidez, la impotencia... Ella no lo habría querido así. Ya sabes, todo eso de lo que tú y yo ya hemos hablado.
Calló. Vernon bebió de su copa y aguardó.
—Bien, el caso es que... Que yo también he tenido un pequeño susto hace poco... —Alzó la voz para anticiparse a la preocupación de Vernon—: Probablemente no es nada. Ya sabes, eso que de noche te hace sudar como un poseso y al día siguiente te parece una idiotez. No era exactamente de eso de lo que quería hablarte. Seguro que no es nada, aunque tampoco pierdo nada pidiéndote lo que voy a pedirte. En caso de que me ponga enfermo..., algo muy grave, ya sabes, como Molly, y empiece a caer por la pendiente y a cometer errores horribles, errores de juicio, no recordar los nombres de las cosas, no saber quién soy y demás... En fin, ese tipo de cosas. Me tranquilizaría saber que alguien me ayudaría a acabar con todo... O sea, ayudarme a morir. Sobre todo si llego a un punto en el que no puedo tomar la decisión por mí mismo, o no puedo ponerla en práctica. Bien, lo que te estoy diciendo es que... te estoy pidiendo, siendo como eres mi amigo más antiguo, que me ayudes si alguna vez llego a encontrarme en tal estado y ves con claridad que ésa es la solución correcta. Lo mismo que nosotros habríamos ayudado a Molly su hubiéramos...



Ian McEwan
Amsterdam
Trad. Jesús Zulaika.
Quinteto Anagrama. 2004.
Barcelona. 232 p.

martes, octubre 27

viernes, octubre 23

Despido y despedida



Con el tipo de democracia y los gobiernos que soportan, a muchos mexicanos no les queda otra opción que hacer suyos ciertos momentos reivindicativos (o revanchistas) de los políticos que dicen defenderlos. Momentos tan breves como inútiles.

Si cada tres o seis años el ciudadano participa mansamente en el millonario espectáculo electoral, cuyo fin es legitimar primero la impostura (que viene de la mafia, del gobierno o del partido si no son la misma cosa) de un funcionario transformado en candidato, y después la imposición del supuesto ganador, quien consigue el cargo haciendo gastos ilegales, publicidad perversa, compra de votos, acarreos, sobornos, chantajes, presiones o balas (ah, claro, y un poquito de ayuda del mero preciso), mansamente acatará las reformas, modificaciones, anexos y nuevas leyes que los eximios legisladores y gobernantes propongan y finjan discutir de vez en vez.

No es La Señora Presidenta ni Once y Doce ni tampoco Aventurera sino ésta, la puesta en escena que más representaciones ha tenido en México, la que más lágrimas nos arranca hoy en día y la del boleto más caro. Un espectáculo cómico-mágico-musical tan rentable que se va a mantener.

Y al espectador que no reclama ni siquiera por lo caras, correosas, saladas, amargas, chamuscadas o frías que le hayan salido las palomitas, sólo le queda aplaudir, como antaño, cuando el que va a morir le suelta una palabrota, un salivazo o una cachetada al que trae la pistola.

Qué le vamos a hacer si esos momentos son memorables. Histriónicos, sí, pues nada va a cambiar, pero son instantes que nos regresan el alma al cuerpo. El nuevo villano de la escena nacional, Javier Lozano Alarcón, galardonado hace dos años como mejor actor de reparto por su célebre actuación en el western de artes marciales "Coopelas o cuello", hizo un papel inolvidable ayer. Guionista y actores de esta nueva producción, "¡Cobre su liquidación y váyase!", merecen un aplauso nutrido. (En la época actual, bien se sabe, sólo los aplausos aspiran a los estándares nutricionales).

martes, octubre 20

Página 29

JUSTICIA

Fui, sin dudarlo, a un conocido abogado. Qué espléndida fue su franqueza cuando me dijo:
—Tienes razón, pero la parte contraria también la tiene.
—Le he propuesto que acatemos la decisión de alguien en quien ambos confiemos.
—No hay esperanza de encontrar una persona así en estos tiempos.
—Tengo cartas grabadas que convencerán al tribunal de mi honestidad.
—Las rechazarán por considerarlas falsas.
—La verdad es que soy inocente al cien por cien.
—No hay nadie que sea inocente al cien por cien.
—No es imposible.
—¿Acaso no le amenazaste, en un momento de odio, con matarlo?
—Pero él no tomó mis palabras en serio.
—Por el contrario, tomó muchas precauciones, visitó varios mausoleos e hizo votos.
—¡Eso es una locura! —exclamé riendo.
—Tienes que demostrar que está loco, sobre todo porque su abogado intentará probar que el loco eres tú.
Me eché a reír hasta que el abogado me interrumpió diciendo:
—No hay ningún motivo de risa.
—Acusarme de locura provoca risa.
—No, más bien, provoca lástima.
—¿Por qué, señor?
—Porque la locura provoca lástima.
—Pero teniendo en cuenta que yo estoy en mi sano juicio, la acusación carece de importancia.
—La falta de interés puede significar locura.
—¿Tiene usted alguna duda de mi estado mental? —pregunté consternado.
—No sólo eso: vuestro prolongado desacuerdo indica que ambos estáis locos.
—¿Y cómo es que quiere defenderme?
—Es mi obligación.
El abogado suspiró profundamente y continuó:
—Y no olvides que estoy loco como vosotros.



Naguib Mahfuz
Ecos de Egipto. Pasajes de una vida.
Trad. María Luisa Prieto.
Ediciones Martínez Roca. 2001. Barcelona. 122 p.

lunes, octubre 19

Revoluciones

Mis papás tenían un tocadiscos portátil. Ensambladas las dos bocinas a la tornamesa, parecía una de esas máquinas de escribir que se pusieron de moda en los ochentas. Pero el aparato era una década más viejo, tanto que sus colores y textura nada tenían que ver con aquellas máquinas de escribir y sí, en cambio, con las computadoras portátiles del Siglo XXI. Esos ires y venires de las modas.
A mi madre le gustaba demasiado la música de la época. Se pasaba mañanas y tardes escuchando a King Clave, a Aldo Monges, a Estelita Núñez y a Camilo Sesto. Mientras barría o cocinaba o lavaba la ropa o cosía un vestido o arreglaba el jardín, doña Aurelia cantaba, a todo volumen, los éxitos de Rocío Dúrcal, Juan Gabriel, Sergio y Estíbaliz, Napoleón, Danny Daniel, Palito Ortega o Tirzo Paiz (así escribía su nombre el hoy suegro del temerario menor). Tenía una voz fuerte y entonada, tanto que el promotor de un grupo versátil llegó a ofrecerle un contrato que ella rechazó.
Los discos, de 45 ó 33 rpm, se apretujaban en unas armazones muy parecidas a las que sirven para airear los platos. De ahí iban saliendo, todos los días, discos negrísimos excepto aquéllos donde cantaba Heidi, la niña de los Alpes, que eran de color verde, rosa o anaranjado, para desfilar por la pequeña aguja que hacía zuz-zuz-zuz-zuz-zuz entre canción y canción.
Había también discos que mi madre no ponía a tocar. Discos que en los tempranos ochentas ya habían pasado de moda, o bien nunca les gustaron o alguien se los regaló, mis padres los conservaban como repertorio para los demás, pues no cualquiera tenía un tocadiscos portátil, tan útil para las pachangas.
Entre los discos de Religión, Acapulco Tropical o La pelea de Kung Fu, estaba uno de Los Panchos. Tenía solo un lado bueno. El malo debía ser el más importante, pues según el propio disco, Tema de Lara era de la película Doctor Zhivago. Yo contaba entonces menos de diez años; ni el trío, ni la melodía ni la película ni mucho menos la novela constituían algún referente para mí, de modo que nada me importaba que ese lado no se pudiera oír. En el otro, en cambio, descubrí una canción que me ha gustado desde entonces y que hoy pongo aquí.


miércoles, octubre 14

Brevísimas del espectáculo







1. El Principito argumenta que era imposible destinar para prestaciones y privilegios de 44 mil trabajadores electricistas la misma cantidad de recursos que reciben 25 millones de pobres en el país. Luego se pone melodramático y dice:

a) "Yo prefiero que lo reciban los pobres". ¡A huevo! Tiene razón. ¿Y cuántos pobres podrían alimentarse o estudiar con lo que percibe un trabajador de la educación, digamos como la vitalicia Elba Esther?

2. Y para que no estén jodiendo con el tema del IMSS, el Presidente del empleo elogia la labor de su líder sindical, Valdemar Gutiérrez (diputado del PAN), diciendo:

b) "Muchísimas gracias al sindicato del IMSS... por anteponer los intereses de la institución por encima de los intereses, incluso legítimos, de la organización sindical". Aplausos grabados, risas espontáneas.


3. Nadie podría dudar de su espíritu democrático y conciliador. Para muestra, un botón: el Principito reúne a legisladores, gobernadores y dirigentes del PRI para explicar, a detalle, los motivos que lo obligaron a disolver LFC:

c) "Había vicios en el contrato colectivo del SME como la obligación de llamar a un especialista para cambiar una llanta a una unidad cuando ésta se pinchara". Esto es inmoral, caballeros. ¿Por qué no hacen lo que nosotros, lo que todos?, ¿por qué no hacen, en fin, lo que el mero preciso, que cambia las llantas con sus limpias manos?

4. A veces, también el SeGob se pone simpático y dice:


d) "Contra los radicales, toda la fuerza del estado". Y en esto fue tajante, es decir radical, según mi pequeño Larousse.
Fuente: El Universal, El Economista y el noticiario de López Dóriga.
Foto: eleconomista.com.mx

martes, octubre 13

Página 255


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LA CARTA
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Si no hay luna,
en invierno la leeré en la claridad de la nieve,
en verano al resplandor de las luciérnagas,
y si no hay luna ni nieve ni luciérnagas,
en la oscuridad,
la leeré con mi corazón.
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PRIMERA NIEVE
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La primera nieve
recuerda al primer amor.
Todo tan blanco y puro,
¿quién se atrevería a mancharlo?
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En el umbral de la puerta
la sirvienta confundida
se pregunta: ¿Dónde
echaré esta basura de té?
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Canciones de Geishas (s. XVIII).
Traducción: Steinbler-Oberlin/Hidebaké-Iwamura/J.L.M.
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El mundo antiguo, IV. China/Japón.
José Luis Martínez.
Secretaría de Educación Pública. 1976. México. 373 p.

lunes, octubre 12

TVo y no



¿Qué le has de hacer si no te alcanza el tiempo ni los recursos para usar el servicio de televisión por cable? Ver, a cuentagotas, los (viejos) capítulos continuos de Mujer, casos de la vida real, las bravuconadas de López Dóriga y los malos chistes de Loret de Mola. Y en sábados como el pasado, leer lo que sea mientras la Mujer Maravilla se emociona con el fut.

Pero hay días que, bueno, se te inflama el corazón porque verás en cadena nacional un programa grabado en tu tierra hace tres días; uno que, dicen, forma parte del festival internacional. De modo que botas el libro y vuelves a la tevé. Una lluvia de estrellas, como debe de ser, y las canciones mal entonadas por Ana, Ninel, Celso, Manuel, Guadalupe y tantos grupos como solistas gritando vivas a la tierra de Rigo Tovar (q.e.p.d.), diciendo que recordar es vivir. Chale. Y no quieres saber, pero te preguntas cuánto le habrá costado al gobernador traer esa caravana en tiempos de crisis. Ni te lo imaginas. No quieres. Juras que no te interesa. Y además, la cultura no tiene precio dices, dicen. De modo que cantas con Ana Bárbara (y con el góber): ¿Cuánto me debía el destino que contigo me pagó?

Entonces la transmisión se interrumpe. Negro. Silencio. Vas a revisar la tevé, que es ya más vieja que nueva, y en eso aparece, llenando la pantalla, el cutis de López Dóriga. En sábado, ¡sabadazo!, te dices y es cierto, porque en vez de pasar la típica escena de la multitud vestida de verde en torno a la Victoria Alada nos vamos al mundial, nos vamos al mundial, ves un montón de camiones y policías cercar las oficinas de Luz y Fuerza del Centro. Luego hay noticias. ¿Noticias?

Esperas unos minutos, ni siquiera te sorprendes, luego aporreas el mando a distancia para repasar los cuatro canales que se ven en tu televisor. Te vuelves a preguntar cuánto costaría salir en el programa ése (el de las estrellas), diciendo que en tu tierra el arte está de fiesta y que avanzamos y eso, mas ahora sólo para enlazarla con otra pregunta: ¿cuánto esperarían los televidentes antes de cambiar de canal? Sintonizas un programa llamado "Doble cara". Sí, tal como lo recuerdas, el Gobierno Federal había sostenido (mono)logos con el SME y Gobernación había (re)nunciado pláticas para la próxima semana.

Empieza el domingo, te acabas el librito y vuelves a encender el televisor. Un programa hecho en Tamaulipas con dinero de ya sabes quién: "Emprendedores con futuro" se llama, un escaparate para presidentes municipales y señoras del DIF. En la pantalla, Plácido Domingo se prepara (de nuevo) para iniciar el concierto que ofreció en Tampico. Ya que no tuviste (dinero ni) tiempo para verlo allá, no te caerá mal escucharlo, como lo escuchaste y viste apenas ayer, en Cavalleria rusticana y Pagliacci, las películas ochenteras de Zeffirelli que preferiste mirar en vez de Muévete, el programa número uno en toda Latinoamérica. No vas a preguntarte ahora cuánto cuesta mantener un programa así semana a semana (estás pensando, a la vez, en el de los funcionarios y en el [programa] de Maribel Guardia). Domingo está a punto de cantar y en eso, la transmisión se suspende porque en la Ciudad de México los hombres del principito están dando una conferencia de prensa que acá ni se oye ni se verá bien.

¿Qué haces, si sólo tienes cuatro canales para escoger? Buscar otro libro, escuchar tus propios discos, reñir con la Hormiga Atómica, eructar junto con ella. Y claro, esperar a que empiecen los novedosos programas "realistas" de Televisa y Tv Azteca. Va empezando La Academia y, como en las otras cinco o seis generaciones, lagrimeas al ver cómo un padre y su hijo se vuelven a ver luego de casi veinte minutos de haberse dicho adiós en el camerino. Abrazas a la hormiga, que babea sin cesar y algo vas a decirle cuando la transmisión se interrumpe para que el chaparrito pelón de lentes diga que gracias al sabadazo a todos nos irá mejor.

¿Qué haces? El principito dice que, para rescatar a LFC, disolvió LFC; que va a generar empleo despidiendo a más de 30 mil obreros, que para ahorrar recursos va a indemnizar a una muchedumbre, otorgando hasta "33 meses de salario". Vaya voluntad. También dice que está decidido a acabar con la ineficiencia y los gastos desmedidos.

¿Qué puedes hacer si no pensar en la SEP, en el IMSS, en el ISSSTE y en PEMEX? ¿Siguen todos éstos o por ahí debía comenzar? Ineficiencia, burocratismo, despilfarro, corrupción. ¿No es la definición tanto de los sindicatos como del IFE, TRIFE, SSP, SHCP, del Congreso y de los Pinos? ¿De veras lo hará?

Como sea, el numerito te echó a perder sábado y domingo, al menos televisivamente. Se lo echó a perder también a tu gobernador. Y te preguntas, o mejor no, ¿cuánto cuesta, a la hora que quieras, salir en televisión?


lunes, octubre 5

Policía viola violar



Entre hierros y yerros hay más de una diferencia, así que no podríamos usar estas palabras de manera indistinta. Por las mismas razones, tampoco se debe escribir mando cuando uno quiera decir mandó, pues no es lo mismo decir, por ejemplo respecto a un beso, "te lo mando" que "te lo mandó", como tampoco es lo mismo decir "la mama" que "la mamá".
Soy el primero en defender la normatividad. En mi opinión, leyes, normas y reglamentos se hicieron para cumplirlos. De vez en vez, por supuesto, unas y otros deben ser objeto de revisión y actualización, pero en tanto eso sucede todos deberíamos acatarlas. Todos.
Sin embargo las reglas ortográficas, como las otras, son a diario ignoradas, cuando no desafiadas por particulares tanto como por las representaciones del Estado. Pareciera que de un tiempo acá las normas ortográficas y gramaticales carecieran en absoluto de valor para los publicistas o responsables de medios, de tal suerte que da lo mismo escribir en la pantalla grande o chica palabras tales como motosiclismo, vicentenario o influenzia entre tanto alguien consigue hacer realidad su sueño contando un chiste interminable.
Los errores que uno encuentra en los anuncios publicitarios, en las señalizaciones de edificios públicos y privados, así como en las vialidades son demasiados y de diversa índole, pero caray, podríamos empezar por corregir la acentuación ortográfica. Acentos perdidos lo intentó (claro, con un toque de humor, de mala leche o lo que ustedes quieran, pero, ¿no merece la admonición pública esa igualmente pública exhibición de ignorancia o negligencia?).
Como sea, el Tildetón del 3 de octubre fue frenado por los guardianes del orden cuando los cruzados de Acentos perdidos violaron el artículo 26 de la Ley de Cultura Cívica del Distrito Federal, que en sus fracciones XII y XIII considera como infracciones contra el entorno urbano de la Ciudad de México acciones tales como cubrir, borrar, pintar, alterar o desprender los letreros, señales, números o letras que identifiquen vías, inmuebles y lugares públicos, y así también pintar, adherir, colgar o fijar anuncios o cualquier tipo de propaganda en elementos del equipamiento urbano, del mobiliario urbano, de ornato o árboles, sin autorización para ello.
De esto me enteré anoche, viendo el noticiero de Televisa. Me alegré de que en la Ciudad de México haya una ley de ese tipo y policías dispuestos a arriesgar la vida frente a toda clase de terroristas y de vándalos (¿o debo escribir bandalos, por aquello de las bandas?). No desestimemos la capacidad de los cuerpos policiales (la palabra policiaco puede escribirse con tilde o sin ella, aunque, referida a la policía, la RAE recomienda decir policial) sólo porque esta vez Brenda Herrera, la detenida, estaba colocando a plena luz del día la obligatoria tilde a la palabra república (por esto fue tildada de grafitera), ya hemos visto a la policía capitalina responder con la misma eficacia frente al narcomenudeo, el secuestro, el robo y demás nimiedades.
En la pantalla de mi tevé se leía (casi) íntegro el texto de la fracción XIII del artículo 26. Donde debía decir mobiliario decía moviliario. Palabras que, sólo para algunos, no son la misma cosa.

viernes, octubre 2

"2% no se olvida"



Ah,
pero da gusto saber que
gracias a las afores
"todo mundo
podrá ganar".

jueves, octubre 1

Aclaración y neologismo



Para que luego no anden con chismes...


"No se debería hablar de pedofilia sino de homosexuales atraídos por adolescentes. De todos los curas implicados en casos de este tipo, entre el 80 y el 90 por ciento pertenecen a la minoría sexual que practica la efebofilia, es decir, los que tienen relaciones con varones de los 11 a los 17 años”.

Silvano Tomasi
Observador permanente de El Vaticano ante la ONU.
EL PAÍS.com 30/09/2009
Estatua funeraria de Efebo (detalle). Mármol. Museo Nacional del Pireo.
ARSGRAVIS. Universidad de Barcelona.2006.