martes, julio 31

Albur de amor

Sí, señores, lo confieso: mi padre se llama Andrés García y hasta hace poco tiempo trabajó en el cine.

Aunque el Teatro Juárez, emblemático edificio victorense inaugurado por vez primera en 1899 en el lugar que hoy ocupa la sede del gobierno, demolido y vuelto a construir en la plaza Hidalgo en 1957 y cuya última remodelación lo convirtiera en el primer edificio hecho con viga prefabricada en Latinoamérica, en la actualidad sea tan sólo un auditorio usado una vez cada año, es decir en los informes del rector; durante la década de los ochentas -y un poco antes que eso- fue en realidad un cine, o mejor dicho dos: Juárez Uno y Juárez Dos; en el primero programaban las películas gringas y en el segundo las mexicanas. Antes, mucho antes de que los funcionarios universitarios y gubernamentales perdieran la vergüenza, el Teatro Juárez fue eso mismo: un teatro, pero de eso no hablaré ahora.

Según mi memoria Made in China, la primera vez que entré a ese cine tenía yo seis años. Estrenaban El niño y el tiburón, una película que pude ver (no completa, desde luego, y sin ningún entusiasmo) veinte años más tarde, en el canal de las estrellas. Mi madre le había pedido a mi tío, quien entonces era apenas un mozalbete, que nos llevara a mi hermano y a mí. No fue posible ver aquella película y en lugar de eso vimos Treinta segundos para morir, es decir la dramatización de un corrido de Los Tigres del Norte interpretada por los hermanos Almada (algo muy parecido a lo que en los noventas disfrutamos con Segal o Van Damme y en los dos miles con The Rock, aunque desde luego no en el cine Juárez). Se suponía en aquel tiempo que esa película no era apta para menores.

La segunda vez fue muy cerca de mi casa. Una tarde de octubre llegaron los trashumantes y montaron su sala de cine en una plaza que entonces era tierra baldía. "Para toda la familia", anunciaron, y mi madre envió a mis hermanos y a mí esta vez al cuidado de mi bisabuela. Vimos esa noche una película que cumplía, como yo, diez años: El valle de los miserables (también ahí actúan los Almada), y El ratero, que estelarizaban el Flaco Guzmán, Carmen Salinas y otros ejemplares de la misma fauna. Má Panchita, que tal era el nombre por el que conocíamos a mi bisabuela, se desternillaba de risa al día siguiente, en el desayuno, mientras relataba a mis papás cómo tiraban de los cabellos a unas "viejas encueradas", es decir el memorable desenlace de El Valle...

Por aquella época mi padre empezó a trabajar en el cine Juárez. El techo se desmoronaba y había que aplicarle remiendos en forma intermitente. El edificio pertenece a la universidad (para fines prácticos, mi papá también) y mi padre se pasaba allá las tardes y buena parte de las noches, haciendo equilibrios en las elevadísimas vigas. Todo ese riesgo tenía su recompensa: él no pagaba un peso por llevarnos a ver las películas del Juárez Dos (a mi padre, como a muchos otros mexicanos, nunca le gustó leer subtítulos). En una corta temporada vimos desfilar gran parte de la filmografía de los Almada, Sergio Goyri, Valentín Trujillo, Álvaro Zermeño y Jorge Reynoso. Mi padre se puso quisquilloso en cuanto dominaron las películas de El Caballo Rojas, los flacos Ibáñez y Guzmán, Alfonso Zayas y todas esas yerbas. No volvió a llevarnos al cine y comenzó a ver ese edificio sólo como su lugar de trabajo. Pero el daño ya estaba hecho, y yo pasé la época de secundaria viendo películas de pistoleros y albures y leyendo todas las historietas cuyo nombre empezara con la palabra "sensacional". Para qué voy a decirles que en mis edades tempranas leía a Cervantes y a Shakespeare; no, yo me explicaba la vida a partir de aquellas revistas que, ay, desempeñaban funciones tan diversas.

La década de los noventa se llevó también aquellos cines. Quedaron entonces únicamente los Cinemas Gemelos (ajá, dos salas), que exhibían regularmente cine norteamericano y sólo a veces proyectaban una película nacional (de la India María, por ejemplo) y que más tarde se tornaron en Cinépolis para darle en la madre a los MMCinemas, que también son relativamente nuevos en esta ciudad. Con el tiempo los gustos cambiaron un poco; en cuanto a la lectura, nos desacostumbramos a las sensacionales de luchas, traileros, box, vaqueros, chafiretes y a un largo etcétera, y en lo referente al cine nos fuimos acostumbrando a ver, muy esporádicamente, a esos comediantes pelados (y esto no es ningún albur), es decir sólo cuando asoman en algún canal de, adivinaron, Televisa.
El Caballo Rojas estuvo anoche en Victoria, en un espectáculo de carpa llamado Feli Pillo se puso la verde. Se trata de una serie de sketches paródico-políticos entremezclados con chistes malos, mediocres y buenos. El conjunto de la obra intenta criticar los desaciertos del actual presidente, su origen ilegítimo (me refiero a su cargo como primer mandatario), los escándalos de la milicia y la estupidez general del partido gobernante. Las actuaciones de Lilí Brillanti (¿conocen un nombre artístico más pinche?), Di Fascio, Paco Ibáñez y Liliana Lagos (osa de Cuauhtémoc) van de mal a regular, hay que decirlo, pero hay que reconocer también que El Caballo Rojas es muy bueno en lo suyo. El Caballo y José Natera hacen el espectáculo. Hay un episodio donde Alberto Rojas interpreta a Fox. El expresidente dice ahí que a él lo podrán acusar de todo, menos de ratero porque de Los Pinos él no se llevó nada. Luego rectifica: hubo algo que sí se llevó, y fue la taza del excusado. "La cagué tanto que, de plano, le agarré cariño", dice.

La Nacha Plus sale al final de todo. Baila. Y canta, parece. Pero eso no es lo importante; lo que llamó muy poderosamente mi atención fue que su cuerpo no parece natural y no me refiero en absoluto a la cirugía cosmética ni nada de eso. Liliana Lagos me recordó a los personajes femeninos de aquellas viejas revistas cuyos nombres empezaban siempre con la palabra "sensacional".

Lo de anoche (hablo de la obra) fue, lo que se dice, mi reencuentro con un pasado glorioso.

domingo, julio 29

Sabina y Durango. Parte 2

"La mayoría de los letristas españoles ha olvidado
que esto es un oficio que hay que aprender.

Se ponen a escribir sin haber leído en su puta vida

un libro de poesía o sin saber gramática,

sujeto, verbo y predicado,
l
o cual me parece
un intrusismo
impresionante"
Sabina en carne viva. Yo también sé jugarme la boca
Joaquín Sabina/Javier Menéndez Flores
Random House Mondadori, S.A. de C.V.
México. 2007. 420 p.

Enemigos íntimos

No en los cuatro días que duró el encuentro. Ni en la noche de clausura, al calor de los alcoholes. Ni siquiera el domingo de resurrección (la nuestra, por supuesto) cuando, avanzados en la tarea de acabar con sendos filetes tampiqueños, Adriana, Sigifredo y yo tiramos de la lengua a Jesús Marín. Nunca en todos esos días. Hasta el minuto en que redacto esta nota, nadie, ningún funcionario, ni un solo grupo, ha tenido la valentía de reivindicar el atentado terrorista que tuvo lugar en el centro de Durango.

Sucedió, pues, que el encuentro de escritores se trocó, a ratos, en encontronazo. Un organizador fantasma (no encuentro mejor manera de decirlo) tuvo la solidaria idea de invitar al Encuentro Nacional de Escritores en Durango, Homenaje a Evodio Escalante, a los mejores poetas del sitio de Internet Elrincondelpoeta.net, una plataforma de foros dedicada a los amantes de la poesía, donde uno puede leer joyas como: "Tú, mi hermana gemela/en una misma fuerza el pensamiento/Me sigues luz en vela/aun nos queda vivir ...¡En plenitud la libertad del viento!..." mientras escucha las rolas de Montaner en formato midi. Se enlistaron en este encuentro poetas rinconeros del Perú, de España, de Estados Unidos y de Argentina, con lo que el ENED se convirtió, en un abrir y cerrar de links, en un evento internacional (de hecho, así dice en las camisetas conmemorativas).

Lo que muy pocos previeron fue que algunos de los poetas arrinconados, que nacieron en Chile o en Perú o en Argentina o en España, pero por misteriosas razones radican en Japón o en Los Ángeles o en Afganistán o en Suazilandia, tendrían serios contratiempos con el tráfico (eso se dijo en la mesa de los poetas) por lo que no se presentarían en dicho encuentro, lo que no impidió que sus textos llegaran a las mesas del ENED tan calientitos como si acabara de parirlos la impresora (había, por cierto, una sala de chat justo en frente del edificio sede). "Soy esta tarde la voz de tres poetas", dijo una de las arrinconadas.

La bandita. Foto cortesía de Adriana Meza (A ver si ya le cambia el fechador)

Más guapa que cualquiera

Mientras eso ocurría, en cierta cantina maloliente se daban cita las personalidades más retorcidas de ese encuentro. Jesús Marín en primer lugar, marcando, como siempre, el rumbo de los acontecimientos, lo acompañaban el denominado cártel de Sinaloa (Juan José Rodríguez, Ariel Noriega y Miguel Alberto Espinoza), el gran Guarus, Hernán Lara Zavala, el funcio-turgo Gerardo Campillo y el siempre nervioso Hulk. En algún momento la puerta se abrió y entraron por ahí la mera mera, Emma Rueda, y una muchachita que en principio supuse nieta de aquélla, aunque luego alguien me aclaró (reprimiendo un zape que yo bien merecía) que se trataba de Buba Alarcón, una poeta de verdad que coordina en Chihuahua una revista, un programa de radio y un encuentro, y que además es guapa, inteligente y alivianada. Buba, junto con Omar Pimienta, que llegó esa misma tarde, y la dama de negro, es decir Esther Galindo, una niña poeta duranguense, flanquearon (o bien convencieron algunas veces a un Hulk y a un Marín muy remisos) en los escapes nocturnos y vespertinos por la Feria, los bares, los callejones encharcados y la presa Guadalupe Victoria.


Pasándolo bien

Como he mencionado las veces anteriores, el encuentro de poetas comienza al abandonar las mesas de lectura y subir los estrechos escalones de la buhardilla de Marín. Ahí la gente se pone chistosa, romántica, estúpida o filosófica sin dañar a terceros. Esta vez el tema que dominó los cinco días surgió en la calle misma, al cobijo de una lluvia perniciosa. Marín cantó (¿o fue Hulk?) Calle melancolía y de ahí en adelante fue Joaquín quien acaparó la palabra. Nos platicó Marín del último concierto de Sabina en Durango y de cómo, según él (y no había -habíamos- probado gota de alcohol cuando me lo dijo, se los juro), los ruidos cesaron y las aves y los aviones se detuvieron en el cielo mientras se escuchaba tan sólo cierta melodía. Omar Pimienta, por otro lado, expuso sesudas teorías sociológicas a partir de Calle melancolía y Conductores suicidas. Miguel Ángel Ortiz, un buenazo que escribe versos de a kilo, no quería oír otra canción sino ésa que cada que la escucha le provoca menos dolor. Al final, es decir el domingo que siguió al cierre del evento, Marín y Everardo me invitaron a regresar en octubre, al concierto que ofrecerán Sabina y Serrat dentro del Festival Revueltas.


Con lo que eso duele

Era la mitad del segundo día y ya estaban los indiciados en la mesa de poetas que coordinaba Marín, el ogro. Convendría abrir aquí un breve paréntesis tan sólo para aclarar que, cuando digo "ogro", no estoy usando el lenguaje figurado; quien haya visto las fotos de aquél o lo conoce en persona sabe de lo que hablo. No me atreví a sugerirlo cuando lo acompañamos al museo del niño, a dar sus clases de modelado en plastilina, pero si Jesús se pintara de verde ese taller sería más exitoso aún. Cierro paréntesis. Decía, pues, que coordinaba Marín aquella mesa y debió mostrarse muy estricto con el tiempo porque en la totalidad de las mesas anteriores habían valido sorbete el programa y los horarios. Aun así hay quienes opinan que Marín exageró. "Tantos minutos", dijo, y puso a correr el cronómetro. Las poetas, desde luego a regañadientes, se ajustaron más o menos a ese corsé. Lo malo vino cuando las rinconpoetas presentes empezaron a leer los textos de sus compañeros ausentes.

Jesús de León, que había llegado esa madrugada (y quien por cierto se convirtió en mi roommate porque nos encontramos en la recepción cuando yo volvía de la Feria, y en respuesta a mi anfitrionía me obsequió un ejemplar de su libro Afuera hay un mundo de gatos al que desafortunadamente le faltan cuatro páginas y diré, ya para cerrar paréntesis, que eso equivale a un cuento completo), elevó su ronca voz para sugerir (si bien en su garganta aquello sonó como un veredicto irrevocable) que, dado que estábamos en un encuentro de escritores y no de textos, evitaran leer a los poetas ausentes. "Moción de orden", expresó Marín, y con eso quiso decir que le venía guanga cualquier defensa de las arrinconadas, quienes seguían hablando acerca del tráfico (a mí nunca me quedó claro si se referían al tránsito o al contrabando). "Las reglas estaban bien establecidas con demasiada antelación", dijo finalmente Marín y eso, al menos para el público, fue suficiente.

En la mesa de Socorro Soto volvió a gestarse ese enfrentamiento. Luego del revés de la mesa anterior, las voces de los poetas de la web atronaron con furia: "Tenemos diez minutos y los podemos utilizar como queramos". "Entonces yo voy a leer versos de Sor Juana", contestó la moderadora. Que había que respetar al público, coincidieron en eso los dos bandos. Al final el público, que de veras gozaba escuchando figuras retóricas del tipo "sentir la ausencia de la madre ausente" o "Que no me llamen Anorexia, mi nombre es Ana", consintió que los poetas del rincón leyeran cuantos textos desearan compartir.

"Métanse a la cama con alguien", dice en algún momento un personaje de Jesús de León en el cuento que le da nombre a su libro. El autor, en mitad del auditorio, fue, por decirlo de algún modo, más expresivo:

"Pinches poetas, váyanse a coger y déjense de tanta mamada"




viernes, julio 27

Za za za

De Durango viajé a Zacatecas y estuve en casa del buen Sigifredo Esquivel Marín. Una familia que lleva la generosidad a los extremos, la del "Sigi". A su novia, Karla, la visitaban dos amigas: Emilia, que es española, y Anna, una francesa de veintitantos que parece adolescente. En Ciudad de México, dice Emilia, se oía que gritaban "Güeeeraaaaaaaa, si me muero...", pero como Anna no entiende el castellano, iba de un lado de la calle al otro muy quitada de la pena.

Total que de día fuimos juntos a Jerez, a Guadalupe, a la zona arqueológica de "La Quemada" y al Cerro de la Bufa, y de noche algo nos dijimos entre los callejones del centro histórico y las mesas de los bares y cafés. Hubo uno que llamó particularmente mi atención: El Huracán, un barecito tapizado de flores y máscaras gigantes del Huracán Ramírez que exhibía un lazo del que pendían prendas íntimas justo sobre la cabeza del bartender; la "carta, lista de bebidas o como sea que se llame" estaba organizada como un cartel de lucha libre (preliminares, internacionales, por ejemplo). En fin, un lugarcito memorable.
Tengo que decir que esa ciudad, a la que conocía solamente por una canción ochentera cuya letra, en voz de Los Temerarios, decía que viva Zacatecas, la ciudad más colonial, me ha gustado demasiado. Su centro histórico, como el de Guanajuato, está reconocido por la UNESCO como patrimonio cultural de la humanidad, y su desarrollo económico depende mayormente del turismo nacional e internacional. Observé que restauraban algunas calles y varias voces me dijeron que ésa es una de las características de esta ciudad, sus enormes contrastes, pues mientras al centro se le invierte en forma constante, las calles de los barrios populares carecen de los servicios básicos. En tiempos recientes, algunas obras se han construido gracias a la cooperación de los migrantes zacatecanos, ésa nuestra actividad económica a distancia, preponderante desde el siglo XX.
El contraste lo noté yo, mucho más acentuado, al abandonar la ciudad y recorrer las zonas rurales y los cultivos de algodón, a los cosechadores que comen una sola vez al día, según me dijeron; los vetustos camiones de carga, las rancherías abandonadas, sus casas de adobe, los caminos de tierra tan desolados, los minúsculos templos católicos y las escuelas derruidas en esos pueblos polvorientos. Resumiendo, un paisaje grosero y pintoresco a la vez.

No sé si fue buena idea, pero regresé a Ciudad Victoria vía Saltillo-Monterrey. Si lo hubiera hecho por San Luis Potosí la distancia habría sido menor, aunque las salidas de allá -dicen- son más infrecuentes. Como sea, un viaje en autobús y a la mitad del desierto no se podría acompañar mejor que con La vida nueva, la novela de Orhan Pamuk, uno de los tantos libros que traje de Durango.
"Ya lo ven, no he dicho nada nuevo. ¡Pero por lo menos he dicho algo!, ya no me importa si es nuevo o no. Al contrario de lo que creen algunos estúpidos pretenciosos, incluso un par de palabras son mejores que el silencio. Por el amor de Dios, ¿para qué sirve no abrir la boca, para qué sirve permanecer callado mientras la vida pasa encogiéndonos el cuerpo y el alma como un tren que se pone en marcha con toda la lentitud pero despiadadamente? Conocí a un hombre, un tipo de mi edad, que sugería que el silencio era mejor que luchar contra toda esa violencia, contra toda esa maldad que se nos viene encima y nos deja destrozados. Sugería, digo, porque ni siquiera eso decía, se sentaba a una mesa de la mañana a la noche y se dedicaba a escribir en un cuaderno, callado y muy buenecito, las palabras de otro. A veces pienso que no ha muerto, que todavía sigue escribiendo, y me da miedo que su silencio crezca en mi interior hasta convertirse en un horror escalofriante"



















La vida nueva/Orhan Pamuk
Ed. Punto de Lectura, S.A. de C.V.
D.F., México. 2006. 377 p.

Aprender a la primera

"Presten atención
porque sólo voy a hacerlo
una vez"


Instructor de escuela kamikaze

jueves, julio 26

Durango y Sabina. Parte 1

"Das una patada y salen diez mil poetas. A mí me mandan unos libros que no te puedes ni imaginar. Y porque yo no tiro ningún libro, pero un día de éstos haré un saco y se los mandaré a los niños pobres del Perú."


Sabina en carne viva. Yo también sé jugarme la boca.
Joaquín Sabina/Javier Menéndez Flores.
Random House Mondadori, S.A. de C.V. D-F., México. 2007. 420 p.


Pongamos que hablo de Durango

Entre este sucio agujero y la ciudad de Durango median casi los novecientos kilómetros, una distancia que en camión se recorre en doce horas. Viajar en avión significa más o menos lo mismo, pues hay que hacer el trayecto en coche o autobús a Monterrey (288 km) o a Tampico (246 km) y ahí esperar quién sabe cuántas horas antes de abordar el avión, que tardará unos minutos en llegar a su destino final.

Durango capital

La primera vez que visité Durango fue en julio de 2003. A las oficinas del ITCA había llegado esa semana -al menos eso dijeron- una carta de la Sociedad de Escritores de Durango en la que invitaban a dos tamaulipecos a participar en el Encuentro Homenaje a José Revueltas. Tenían, pues, que encontrar un par de ingenuos que costearan su transportación a dicho encuentro mientras ellos salvaban los obstáculos burocráticos. Viajé a Durango con Arturo Castrejón y conocí no sólo una ciudad que me maravilló, sino también a Jesús Alvarado "El Guarus", con quien coincidiría muchas veces más en el norte de la república, y a Jesús Marín, los dos escritores más representativos del Durango contemporáneo.

Dije que la ciudad me había gustado y no mentí. Aquel encuentro duró tres días, pero yo me quedé allá otros dos para recorrerla mejor; fui a la Feria, al Guadiana, a Villas del Oeste, a dos cines y a una que otra cantina; anduve sus calles de piedra y de asfalto, viajé en autobús y en taxis (los más baratos que he conocido); al regreso, sin embargo, me prometí no volver, novecientos kilómetros eran demasiado para mí.

Sobra decir que violé aquella promesa. Y lo he hecho dos veces con placer infinito.

La casa por la ventana

Regresé a Durango el año pasado y volví a ver la misma ciudad, pero no el mismo encuentro. Era, el del año 2006, un evento cultural en edad madura. Bajo la dirección de Everardo Ramírez, actual presidente de la Sociedad de Escritores (quien, amén de su solvencia en lo cultural, no niega su cercanía con el poder, lo que beneficia a la SED), el evento se distinguió no sólo por su buena organización sino por su amplio presupuesto. El encuentro de Durango se había convertido, pues, en un foro capaz de atraer tanto a las voces prestigiadas (Élmer Mendoza, José Vicente Anaya, Guillermo Samperio, Hernán Lara Zavala, Juan José Rodríguez) como a las emergentes. Me reencontré allá con muchos escritores de Tierra Adentro (Moisés Zamora, Miguel Ángel Ortiz, Socorro Venegas, Julián Herbert, el mismo Jesús Alvarado) y conocí a otros más (Sigifredo Esquivel Marín, Leticia Cortés, entre otros), escritores que, si bien podríamos incluir en un catálogo de jóvenes, están respaldados por una larga trayectoria en la literatura y la promoción cultural. Reafirmé también mis afectos hacia Chuy Marín y hacia Durango.

Jesús Marín (Foto sin permiso de Omar Pimienta)

Yo también sé jugarme la boca

Durango no es una ciudad muy grande (y hay quienes podrían decir que tampoco es una gran ciudad). Es más bien uno de esos conglomerados sociales cuyo desarrollo económico se expresa en la apertura de algún supermercado. Hay, sin embargo, una creciente actividad cultural, sobre todo en lo que se refiere a la música, al teatro y a la literatura. En este último aspecto, cabría señalar que, con medio millón de habitantes (la población total del estado se acerca al millón y medio), hay en la ciudad más de cien escritores asociados en dos frentes: la Sociedad de Escritores y la Red de Escritores Independientes, sin contar aquéllos como Jesús Alvarado, que no pertenecen a ninguna.

Eso de la Red de Escritores Independientes no deja de ser mero membrete, pues ya el hecho de asociarse significa cuánto dependen unos de otros. En ese sentido, yo llamaría independientes acaso a los que no están en ningún gremio. Pero la cosa va más allá: la Red, como la Sociedad, está fuertemente adherida a los gobiernos municipales y estatales, los que financian, a veces con la Universidad Juárez, las publicaciones de ambas organizaciones. Esto tiene sus buenas y sus malas, pues si bien la producción editorial anual es vasta, hay, entre muchos libros recomendables, unos malos hasta decir basta. El diseño editorial, que en la mayoría de los casos es basto, no discrimina entre libros buenos y peores, a todos los perjudica por igual.

Digo todo esto por una serie de libros que me obsequiaron el año pasado más otros del mismo corte que recibí esta ocasión. Agregaré un dato para explicar parte de lo que he dicho: En 2006 se presentó en el ENED el libro de José Reyes, Teoría y técnicas del ensayo, que financiaron los gobiernos municipal y estatal a través de sus institutos de cultura y la Sociedad de Escritores de Durango. Lo compré muy barato. Se trata de un libro muy bueno (de ésos que llaman "indispensables") en una edición soberanamente mala. Este 2007 la Sociedad nos obsequió otros ejemplares, pues el autor -dicen- se negó a recibirlos y exigió la reedición de su texto. No lo culpo. Agregaré otro dato sólo porque me gusta el argüende: La Red de Escritores Independientes presentó esta vez, dentro del encuentro que convoca la organización de la que se escindieron, una Antología de Escritores Duranguenses en la que se muestra, repartido en poesía, narrativa y divertimentos, el trabajo de 33 escritores, prácticamente la totalidad de sus agremiados más dos o tres escritores que pertenecen también a la SED. Como cabría esperar, la calidad de la antología, a juzgar por lo que se leyó en aquella mesa, deja mucho que desear.


lunes, julio 16

Un texto de Felipessoa

Todas las cartas de Ye Gon son
ridículas.

No saldría a decirlo yo si no fuesen
ridículas.

También escribí en mi tiempo cuentos chinos,
como los demás,
ridículos.

Los informes, si nada hay que informar,
tienen que ser
ridículos.

Pero, al fin y al cabo,
sólo las criaturas que nunca hicieron algún chanchullo
sí que son
ridículas.

Quién me diera en el tiempo en que escribía
sin ningún pudor
lemas de campaña
ridículos.

La verdad es que hoy mis recuerdos
de aquellas manitas limpias
sí que son
ridículos.

(Todas las palabras esdrújulas,
como los sentimientos esdrújulos,
son naturalmente
ridículas).

Vacaciones




Así marchan mis vacaciones; entre uno y otro golpe a quien ni se queja ni esquiva los madrazos, cosa que me satisface; música para todo el barrio desde mi ventana: me compré el otro día un equipo de sonido sólo para vengarme de los vecinos que me atormentaban con sus perreos; ahora los muy desdichados no pueden evitar oír mi coctel de la Callas, Sabina, Amadeus, Les Luthiers, Il Divo, Hernaldo Zúñiga, Bach, Óscar Chávez y una que otra tonadilla celta o griega, lo cual me satisface; llamadas y mensajitos durante el día a alguien que no tuvo vacaciones más alguna consoladora velada con Martín y Pancho, decir incoherencias hasta casi amanecer en los tacos "orientales del norte", lo que me satisface; la mancuerna en una mano y en la otra un libro abierto, así terminé "Me llamo Rojo", un libro que me satisfizo. De este modo pasan los días y las semanas, viendo cómo crece la barriga y haciendo esfuerzos vanos para mantenerla a raya, una rutina de pesimista que de veras me satisface.



Me llamo Rojo. Orhan Pamuk

Ed. Punto de Lectura, S.A. de C.V. 2007. México, D.F. 687 p.

domingo, julio 15

Todas las noches













AMORES FINGIDOS (D.A.R.)

Si supieras, chaparrita, cuánto te amo.
Es porque tú eres el bien de mi vida.
Chaparrita, tú serás la consentida
y anda, y ándale,
correspóndele a mi amor.

¿Para qué quieres amores fingidos?
¿Para qué quieres amores que tengan dueño?
Chaparrita, todas las noches te sueño
y anda, y ándale,
correspóndele a mi amor.

¿Para qué quieres amores fingidos?
¿Para qué quieres amores que tengan dueño?
Chaparrita, todas las noches te sueño
y anda, y ándale,
correspóndele a mi amor.

Carlos y José
En vivo desde Monterrey (2004)



jueves, julio 12

Pintar un violín



El Violín, película mexicana escrita, producida y dirigida por Francisco Vargas Quevedo, estuvo esta semana en la cartelera victorense. Y había que aprovechar para verla en la pantalla grande, pues ese tipo de películas muy poco se programan en este sucio agujero. He mencionado esto otras veces y también he dicho que a nadie debería sorprenderle esa situación si las salas donde se proyecta este cine permanecen vacías. Anoche por ejemplo, que era miércoles de descuento, había cuatro espectadores -incluyéndome- en la función de las siete. En la anterior hubo tan sólo dos.


Desde luego, algo debió influir la programación de los estrenos veraniegos que abarrotaron las salas del cinépolis y mmcinemas. Entre Shrek Tercero (que se queda muy por debajo de la anterior), Ratatoullie (bastante decente), Duro de Matar 4.0 (no más, no menos que las otras 3 del detective McClane) y Los 4 Fantásticos y El Deslizador de Plata (de plano, me negué a verla), iba a estar muy difícil que se colaran hasta aquella sala los que van al cine sin un plan. Seguro que, al menos anoche, algo debió influir también el partido de futbol entre las selecciones nacionales de México y Argentina. Con todo y eso, está muy claro que el público victorense prefiere ignorar las opciones donde de algún modo se lea "Cine hecho en México" o "Premiada en festival de cine".


No los culpo, a veces se lleva uno tremendas decepciones. Vi el otro día, en DVD, Sangre, de Amat Escalante, y no quise decir nada porque estoy convencido de que los atributos de esa película escapan a mi entendimiento, pero pienso que me habría sido muy difícil esperar hasta el final, si acaso lo tiene ese filme (de hecho lo tiene: un letrero indica el "fin"), en una sala de cine. No me gustaron los planos fijos ni los diálogos -escasos, pero bien absurdos- ni la evolución de la historia. Las cosas que me agradan de El Violín se convirtieron, así sin más, en puntos de referencia para explicarme la repulsión que me causó aquella otra película.


Empecemos por lo más inmediato, los actores. Los personajes protagónicos, en ambas historias, son interpretados por actores no profesionales, pero eso no quiere decir que éstos hayan sido insaculados, los directores eligieron bajo sus propios criterios a los intérpretes de sus personajes. Por más que Escalante justifique el feísmo de su película arguyendo que le gusta trabajar con sus vecinos y "puesto que Robert De Niro no es mi vecino, no aparece en mi película", dudo que su vecindario esté sobrepoblado de hombres con el grado de estrabismo de Cirilo Recio, quien interpreta a Diego. Tratándose de un descontrol ocular entre cómico y patético, el estrabismo de Diego es una característica indispensable para la estética de Escalante (tan semejante a la del productor Reygadas, de quien fue asistente en la dirección de Batalla en el cielo), pero para la historia que pretende contar es mero accesorio. A contrario sensu, la discapacidad de Plutarco, el viejo violinista de la historia que nos propone Vargas, forma parte de la intriga pues, amén de acentuar su aparente condición inofensiva (que le ayuda a burlar al ejército en su propio campamento, es decir en la comuna de donde los desplazaron), nos hace intuir la posibilidad de que el viejo haya perdido la mano derecha en el manejo de explosivos. "Y dígame, don Plutarco, ¿cómo fue que perdió la mano?", le pregunta el capitán. "¿Hasta cuándo van a dejar de chingarnos? -responde el viejo- Nosotros no somos esos que ustedes buscan".


Eso por lo que se refiere a los atributos del personaje, ¿pero qué hay de los actores? Los de Sangre me hacen desesperar con el nulo dramatismo de sus diálogos. Que se prefiera a los actores no profesionales para interpretar personajes más humanos es una cosa, pero que aquéllos no sepan diferenciar, ya no digamos la emotividad sino la simple entonación, entre decir "Y por eso la cahondeabas, pendejo" y decir "¿Y por eso la cachondeabas, pendejo?", eso ya le resta mucho a una película que se vuelve inconvincente, por decir menos. Dice su escritor y director, Amat Escalante, que si bien había un guión qué seguir, él dio plena libertad a sus actores para improvisar; esto se nota de cabo a rabo. A pesar de ser pocas y tan breves las conversaciones, hay en éstas, entremezclados, dos lenguajes incompatibles; de una frase a la otra parece que hubiera cambiado la historia completa. En El Violín hay actores profesionales en los roles secundarios, pero al protagónico lo interpreta don Ángel Tavira, quien es un músico guerrerense, manco desde los trece años, y cuya primera experiencia frente a la cámara fue en el documental del mismo Vargas Tierra caliente... se mueren los que la mueven. El viejo Plutarco, interpretado por Tavira (quien obtuvo en el Festival de Cannes el premio al mejor actor, dentro de la sección Una cierta mirada), nos lleva de los momentos de nostálgica poesía bajo la noche serrana al intenso dramatismo que crece a cada secuencia conforme nos aproximamos al desenlace. Sus palabras, exceptuando la explicación histórico-religiosa de la revuelta campesina, son breves, pero contundentes; lo son todavía más sus silencios. Unas y otros se van apoyando para arrancarnos el aliento en la última frase de Plutarco Hidalgo frente a un comandante engañado y furioso que le apunta con su escuadra al tiempo que le ordena -por quinta ocasión- que toque el violín. "Se acabó la música", dice Plutarco.


Es, El Violín, una de esas películas mexicanas llamadas a convertirse en clásicas. Por la realidad universal y atemporal que recrea, por la belleza de sus escenarios, por la crudeza y la poesía de sus secuencias, por esas sorpresas que nos regalan actores y personajes. Por recordarnos aquel otro buen cine nacional. El Violín nos muestra, en blanco y negro, dos bandos enfrentados desde hace tanto tiempo. Por un lado los campesinos alzados en armas para defender su suelo, hombres y mujeres pobres e ignorantes, condenados a la infelicidad; por el otro los soldados que violan, secuestran y asesinan impunemente, que cumplen órdenes de gobiernos abusivos e insensibles. En medio de esos dos colores contrapuestos, como sabemos, convive una vasta gama de matices. "¿Cuándo nos van a dejar en paz?", le pregunta Plutarco al capitán. "Si por mí fuera, hace mucho que me habría ido, créeme".



miércoles, julio 11

Puertas tamaulipecas 1




Estas dos puertas (y otras que colgaré acá en unos días) son de Santa Engracia, en Hidalgo, Tamaulipas. Mi amigo Felipón, que es de allá, cuenta que en los ochentas hubo un largo periodo de "Ley Seca", como se conoce acá la prohibición al comercio de bebidas alcohólicas. Los motivos de tan drástica resolución nos los ha quedado a deber, aunque no es precisamente de eso de lo que les quería hablar.

Como es bien sabido, la ley seca se traduce más temprano que tarde en la venta clandestina, con las consecuencias hacendarias y sociales que esto conlleva; así, muy pronto se popularizaron en la región de Santa Engracia los puntos de venta, las puertas que había que tocar y la clave secreta, indispensable llegada la ocasión.

"Quiero unos tenis del número seis", por ejemplo, era la contraseña para pedir un six pack, y lo que preguntaban detrás de la puerta servía para especificar si se trataba de cervezas Modelo o Tecate: "¿Blancos o rojos?".


lunes, julio 9

Volver a Durango

ENCUENTRO NACIONAL DE ESCRITORES DURANGO 2007
HOMENAJE A EVODIO ESCALANTE BETANCOURT



MIÉRCOLES 18 DE JULIO

10:00 – 11:00
CEREMONIA DE INAUGURACIÓN DEL ENCUENTRO NACIONAL
DE ESCRITORES DURANGO 2007


Palacio Escárcega. Sede del Ayuntamiento de Durango

11:00 – 12:30

HOMENAJE AL ESCRITOR DURANGUENSE EVODIO ESCALANTE BETANCOURT

· Luis Ángel Martínez
· Corín Martínez Herrera
· Hernán Lara Zavala
· José Ángel Leyva
· Saúl Rosales
· Ricardo Echavarri

Palacio Escárcega. Sede del Ayuntamiento de Durango


12:30 – 14:00
CONFERENCIA
Pasión, sensualidad y misticismo en la poesía de Eunice Odio
Dicta: José Reyes González (Durango).

Palacio Escárcega. Sede del Ayuntamiento de Durango


14:00 – 16:00
RECESO


16:00 – 17:30

MESA DE LECTURAS: POESÍA
Coordina: Juan Emigdio Pérez

· Buba Alarcón (Chihuahua)
· Omar Pimienta (Baja California)
· Raquel Cira Rodríguez (Estados Unidos)
· Jesús Moreno Gómez (Quintana Roo)
· Martha Josefina Aguilar Nájera (Veracruz)
· Gilberto Jiménez Castro (Oaxaca)
· Miguel Ángel Milla (Perú)
· María de los Ángeles Rosas (Durango)
· Tania Platas (Durango)

17:30 – 20:30
PRESENTACIÓN DE LIBROS

Las manos del Tahúr (Cuento)
Autor: Jaime Muñoz Vargas (Coahuila)
Presentan: Hernán Lara Zavala/Jesús Alvarado

La casa de las lobas (Novela)
Autor: Juan José Rodríguez (Sinaloa)
Presentan: Everardo Ramírez

Alarife 2000. Revista duranguense de historia, arte y conservación
Presenta: Benjamín Torres Vargas (Durango).

Museo Regional de Durango (edificio del Aguacate).
.

8:30 –

CENA DE BIENVENIDA
Lugar por confirmar




JUEVES 19 DE JULIO

10:00 – 11:00
MESA DE DIÁLOGOS

La literatura, un debate entre lo clásico y lo multicultural
Evodio Escalante (Durango), Hernán Lara Zavala (D.F.) y Sigifredo Esquivel Marín(Zacatecas)

Museo Regional de Durango (edificio del Aguacate)

11:00 – 12:30

PRESENTACIÓN DE LIBROS

Antología de cuentos editados por el IMAC
Colectivo (Durango)

Juan Soriano visto por los escritores de Durango (cuento)
Colectivo (Durango)
Presenta: Oscar Jiménez Luna


Museo Regional de Durango (edificio del Aguacate)


12:30 – 14:00
MESA DE LECTURAS: NARRATIVA
Coordina: Jesús Alvarado

· Jaime Muñoz (Coahuila)
· Miguel Alberto Espinoza (Sinaloa)
· Lidia Acevedo (Durango)
· Mayra Luna (Baja California)
· Cristina Salas (Durango)
· Jesús de León (Coahuila)
· Irma Martínez (Durango)
· Óscar Palacios Vázquez

Museo Regional de Durango (edificio del Aguacate)

14:00 – 16:00
RECESO

16:00 – 17:30
MESA DE LECTURAS: NARRATIVA
Coordina: Armando Gallardo

· Maritza Buendía (Zacatecas)
· Juan José Rodríguez (Sinaloa)
· Julio Pesina (Tamaulipas)
· Ariel Noriega (Sinaloa)
· Philliph Brubeck García

17:30 – 20:30
Museo Regional de Durango (edificio del Aguacate)
PRESENTACIÓN DE LIBROS

Colonia libertad (Poesía)
Autor: Omar Pimienta (Tijuana, Baja California)
Presentan: Miguel Ángel Ortiz

La puerta entreabierta (novela)
Autor: Miguel Alberto Espinosa (Sinaloa)
Presentan: Cristina Salas

Patria libre. Reproducción facsimilar del periódico Patria Libre: órgano de divulgación oficial de la Brigada Guadalupe Victoria, al mando del General Domingo Arrieta León.
Autor: Enrique Arrieta (Durango)
Presentan: Enrique Torres Cabral / Carlos Borrego


VIERNES 20 DE JULIO

10:00 – 11:00
Museo Regional de Durango (edificio del Aguacate)
CONFERENCIA
José Vasconcelos: un hegeliano de derecha
Dicta: Evodio Escalante Betancourt (Durango)

11:00 – 12:30
Museo Regional de Durango (edificio del Aguacate)
PRESENTACIÓN DE LIBROS

Imágenes de la imaginación (ensayo)
Autor: Sigifredo Esquivel Marín (Zacatecas)
Presentan: Phillip Brubeck García (Durango)

Ensayar, crear, viajar (ensayo)
Autor: Sigifredo Esquivel Marín (Zacatecas)
Presentan: Adriana Meza

12:30 – 14:00
Museo Regional de Durango (edificio del Aguacate)

MESA DE LECTURAS: POESÍA
Coordina: Jesús Marín

· Adriana Meza (Coahuila)
· Emma Campaña (Guanajuato)
· Montserrat Casteleiro Caballero (Sonora)
· Mara Yudith Abdalá Torres (Sonora)
· Sandra Mayela Serrano (Durango)
· Esther Galindo
· Carmen Parra Ruiz (España)
· José Cruz Almonte (Saltillo)

14:00 – 16:00
RECESO

16:00 – 17:30
Museo Regional de Durango (edificio del Aguacate)

MESA DE LECTURAS: POESÍA
Coordina: Socorro Soto

· Miguel Ángel Ortiz (Durango)
· Blanca Nieves Covalles
· Alma Trinidad Cervantes (Sinaloa)
· Felipe Alvarado (Durango)
· María Alicia Villarreal (Nuevo León)
· Consuelo Poveda (España)
· Gilberto Lastra (Durango)
· Adela Aguirre Morales

17:30 – 20:30
Museo Regional de Durango (edificio del Aguacate)
PRESENTACIÓN DE LIBROS

Afuera hay un mundo de gatos (Cuentos)
Autor: Jesús de León (Coahuila)
Presentan: Jesús Marín/José Cruz Almonte

Sueños de verano (Poesía)
Autor: Alma Trinidad Cervantes (Sinaloa)
Presenta: Jesús Moreno Gómez

Diáfanos horizontes
Autor: Gloria Rincón (Durango)
Presenta: Rolando Muñoz Felix



SÁBADO 21 DE JULIO

10:00 – 11:00
Museo Regional de Durango (edificio del Aguacate)
CONFERENCIA
Cuando el poeta calla
Imparte: Blanca Nieves Covalles (Guanajuato)

11:00 – 13:00
Museo Regional de Durango (edificio del Aguacate)
PRESENTACIÓN DE LIBROS

Iniciación en el relámpago
Autor: Saúl Rosales (Coahuila)
Presentan: Everardo Ramírez Puentes

Lo peor de ambos mundos. Relatos anfibios
Autor: Mayra Luna (Baja California)
Presentan: Gabriela Magallanes / Jesús Alvarado

13:00 – 14:00

MESA DE DIÁLOGOS
Ecos de literatura del Norte

Coordina: Everardo Ramírez Puentes
Participan:
· Jaime Muñoz
· Maritza Buendía
· Juan José Rodríguez
· Jesús de León
· Julio Pesina
· Emma Campaña
Museo Regional de Durango (edificio del Aguacate)

14:00 – 16:00
RECESO

16:00 – 17:30

PRESENTACIÓN DE LIBRO

La piel del otro
Autor: Lidia Acevedo Zapata (Durango)
Presentan: Jesús Marín/ José Reyes González

Museo Regional de Durango (edificio del Aguacate)


18:00 – 20:00

CONCIERTO POÉTICO
Coordina: Saúl García Mesta
Evodio a seis voces con música de Eurritmia

Museo Regional de Durango (edificio del Aguacate)

20:30 –21:00
Clausura
Museo Regional de Durango (edificio del Aguacate)


21:00 – Cena-convivencia
Lugar por confirmar

sábado, julio 7

Cap. XXVII. Docentes indecentes

En el que se describe cómo un grupo de teachers gauchos se despachan puchas o, dicho de mejor modo: educadores argentinos se divierten en el turn on nocturno.
¿Quién dijo que la escuela era aburrida?




ORGÍA EN LA ESCUELA TÉCNICA
El País. Sábado, 7 de julio de 2007.

J. Marirrodriga. Buenos Aires, Ar.

Les han pillado por un sillón. El director, el subdirector y 27 profesores de una escuela técnica, considerada modelo, de la provincia de Buenos Aires, han sido expulsados de sus cargos tras comprobarse que organizaban en el centro (escolar) orgías con algunas de las alumnas del turno de noche, las grababan y las colgaban en Internet. La policía ha logrado establecer lo sucedido gracias a un sofá que aparecía en las imágenes y que corresponde a uno existente en una sala del edificio.

Las imágenes que circulaban por Internet se remontan a 2005 y en ellas aparecen los profesores y las alumnas, de entre 16 y 17 años, manteniendo relaciones sexuales. Hace unos meses, un correo electrónico anónimo llegó a la Dirección de Escuelas de la Provincia de Buenos Aires y la policía tomó cartas en el asunto hasta determinar que las imágenes fueron rodadas en la Escuela Técnica número 1 de Escobar, localidad a 60 kilómetros al norte de Buenos Aires. Se trata de un centro con 2.500 alumnos y unos 400 profesores considerado "modelo" en la comunidad educativa argentina. Los alumnos implicados en el escándalo ya han terminado sus estudios en el centro.

Tirando del hilo, la policía argentina descubrió también que la denuncia anónima no era la primera que se hacía sobre el caso, sino que se habían efectuado varias anteriormente siguiendo el conducto reglamentario. Inexplicablemente, habían sido desestimadas pero siempre por la misma persona, una inspectora que también ha sido ahora destituida.
(...)



Denuncias anónimas y correos electrónicos dieron origen a la investigación que inició el 7 de abril de este año. En mayo fueron desplazados a otros centros el director y el subdirector. Finalmente, hace tres días, la dirección de educación removió de sus cargos a directivos y maestros y envió tres causas a la Justicia bonaerense. Al parecer, los maestritos porteños sí que sabían divertirse, pues no sólo organizaban fiestas sexuales con las chamacas (de muy buen ver, dicho sea de paso); también ejercían el tráfico de influencias, coaccionaban a los demás profesores y, ya de pilón, manejaban una empresa ilícita desde la misma escuela: actividades de asesoría y servicios que los docentes desempeñaban durante su horario de clases. La directora general de educación de Buenos Aires los acusa, pues, de delitos del orden sexual y administrativo; declaró, además, que esto tal vez sea sólo "la punta del iceberg". El portal del Instituto parece estar bloqueado, no obstante que tiene nuevos directivos desde hace más de un mes. Sin embargo, y sólo para contextualizar la nota, hay quienes tienen mucho que decir de esa escuela.

¿Y qué es lo sorprendente, lo novedoso de todo este lío? Para nadie es nuevo el sistema de corrupción que impera en las escuelas de todos los niveles. La compraventa de favores escolares es una costumbre tan antigua como el sistema educativo. El solapamiento de las autoridades, también. Llega sin embargo el día en que la corrupción y el abuso se vuelven parte de la doctrina institucional. Una treintena de implicados -al menos una maestra entre ellos- en un mismo centro escolar no es poca cosa. De pronto alguien se vuela la barda y pone fotos y videos en la Internet. A partir de ahora, habrá que ver más atentamente esas fotos que se nos crucen por delante.



50 mil razones para leerla


Por delante las disculpas. Existen razones -que no viene al caso mencionar- por las que me fue imposible comunicarles ayer esta noticia como lo había prometido. En fin, por si aún no lo saben -sobre todo si no vieron la tevé-, les digo que la triunfadora del concurso literario virtual "Caza de Letras", auspiciado durante ocho semanas por la UNAM, fue la veracruzana Fernanda Melchor, quien participó bajo el seudónimo "Falanja".

Como bien recordarán, esta fase final se decidía por cuatro votos: tres que asignarían los miembros del jurado (un voto cada uno de ellos) y uno que se otorgaría al concursante que obtuviera el mayor número de votos del público. Así pues, fue "Barrita de mandarina" quien obtuvo más votos del público (1,156), pero no recibió votos del jurado, los que se dividieron entre "Kusco", que obtuvo uno, y "Falanja", que obtuvo dos. "Ajo Kano", que fue el segundo más votado por el público (993), terminó el proceso final con cero votos.

Con sólo 405 menciones en la etapa final, fue "Falanja" quien recibió el menor número de votos del público para ganar; sin embargo, obtuvo la mejor evaluación en las actividades del blog taller y, en consecuencia, la preferencia de dos miembros del jurado cuyo voto fue secreto. Fernanda Melchor, dicen, es periodista, cuenta un poquito más de treinta años, radica en Boca del Río y nos dejó su foto (más su dirección de c.e. Fernanda.Melchor@gmail.com) para que nos acordemos de ella.
Además de los cincuenta mil pesos en efectivo, el premio incluye la publicación de los textos de Melchor en la revista Punto de Partida. En lo que eso sucede, pueden visitar este blog.

miércoles, julio 4

You know, baby



Another night, another smoke filled bar
I played my song, I played on my guitar
Reaching out to touch somebody’s heart
There you were

You understood, the need inside of me
You believed, and set my spirit free
Because of you I will never be afraid
You made me strong

All that I am, all that I do, all of my heart
You know It's all for you

For the times we cried
After all we’ve been through

For the dreams we shared
You know It's all for you


So here I am, I’ve wrote this song for you
To say a thank you, for everything you do
I’m gonna take this chance cos there’s no looking back
From now on

All that I am, all that I do, all of my heart
You know It's all for you

For the times we cried
After all we’ve been through
For the dreams we shared
You know It's all for you

All the love that I can give
All the joy that is could bring
All our dreams are coming true
Baby It's all for you

All that I am, all that I do, all of my heart
You know It's all for you

For the times we cried
After all we’ve been through
For the dreams we shared
You know It's all for you

After all we’ve been through
For the dreams we shared
You know It's all for you

Baby It's all for you



All that I am/Journey South

martes, julio 3

De que se ponen chistosos...


1. Para que ya no sigan preguntando, de una vez les aclaro: No fui yo la persona que vieron anoche en la TV diciendo que lo habían engañado casi casi como a un chino.

2. Las declaraciones del ciudadano mexicano de origen chino con residencia en Georgyilandia son, parecen, tan absurdas que bien podrían resultar verdaderas.

3. Las reiteradas negaciones en tele y en radio, del flamante secretario, me recordaron demasiado aquella actitud primera de RB cuando los videoescándalos capitalinos.

4. Ese mismo secre se puso luego más jocoso, prometió demandar, tanto aquí como allá, a nuestro conciudadano y a sus abogados (liar lawyer, ha ha ha). Los dólares que obtenga cuando gane esa demanda, dijo, los donará a programas y fundaciones de lucha contra el narco.

5. Desde luego el escandalito no pudo ser más oportuno, el pretexto para que hablen los políticos de todos los colores. Unos dicen que la DEA debe poner manos a la obra y mandar al chino a la chinada, es decir con sus familiares que duermen en chirona, otros, que la PGR se adelantó a descalificar las declaraciones del mexichan man; otros más dirán que, en definitiva, ni azul ni amarillo (o séase ni el gobierno panista ni el chinito en fuga) son de fiar.

6. Sea verdad o mentira, la espina ya está bien clavada. Pero,
¿y los más de doscientos milloncitos? Ah, sí, generando intereses en Georgylandia.


lunes, julio 2

Entre lo culto y lo indecente

Este cetro que,
separado del árbol,
nunca más podrá reverdecer,
este cetro que reclaman
para sí
las lujuriosas mozuelas,
que algunos reyes desean
tomar entre sus manos
y que nobles sodomitas besan,
se hundirá en las entrañas del ladrón
todo entero
hasta el empeine
y la empuñadura
de los cojones
Priapeo No. 25
Priapeos. Grafitos amatorios pompeyanos. La velada de la fiesta de Venus.
Introducción, traducción y notas de Enrique Mortero Cartelle.
Ed. Gredos, S.A. Madrid. 1990. 248 p.

domingo, julio 1

Termina temporada de Caza

"Caza de Letras", el virtuality literario de la UNAM que coordina, junto a Mónica Lavín y Álvaro Enrigue, nuestro amigo (y maestro) Alberto Chimal, llega esta semana a su fin. Ahora, y hasta el día cinco, usted puede votar por uno de los cuatro finalistas (quien usted quiera que gane) en esta dirección. Desde luego unas cuantas semanas no han sido suficientes para formar escritores ni para observar bien la calidad literaria de los participantes, pero ha sido, creo, un buen ejercicio. Si otra cosa no sucede, veremos aquí, el viernes 6 de julio, al único ganador de este certamen literario. Mientras tanto, a leer, comentar, sugerir y, por supuesto, a votar.