Quickribbon PESINISMO: mayo 2008

sábado, mayo 31

Yea

EL ENSAYO HA SIDO REDUCIDO A MERO EJERCICIO DE ESTILO, FUSTIGA HERIBERTO YEPEZ
La Jornada, Jalisco
De Ricardo Solís
Heriberto Yépez, quizá el ensayista joven más polémico que haya en este país, pone de nuevo el dedo sobre la llaga; para el tijuanense, el ensayo actual ha olvidado las premisas que le dieron origen y se limita apenas a ser mero “ejercicio de estilo”, en el que importa más la forma que aquello que se discute y, más aún, su relación con la ética que, desde la antigüedad grecolatina, implica no sólo su filiación con la “construcción de uno mismo” sino al compromiso de “ensayar desde uno mismo”, desde la propia vida.Autor de libros de ensayo como Todo es otro: a la caza del lenguaje en tiempos light, Luna Creciente: contrapoéticas norteamericanas del siglo XX, Sobre la impura esencia de la crítica, El imperio de la neomemoria (entre otros) o de los ejercicios narrativos El matasellos o A.B.U.R.T.O., Yépez no vacila en hablar acerca de la estructura jerarquizada de la república nacional de las letras que ha tornado la carrera de algunos jóvenes escritores en la búsqueda de prestigio y posicionamiento, lo que convierte a la reseña (“basta revisar la sección de libros de la revista Letras Libres”) en un texto que reina bajo la falsa bandera de “texto ensayístico”, cuando su estructura la delata como forma estática que no demanda el compromiso que implica el ensayo.Si bien no se trata, en términos históricos, de menospreciar el sitio preponderante de Michel de Montaigne, el ejercicio ensayístico –de acuerdo con el tijuanense– como tal puede rastrearse hasta algunos textos latinos (sobre todo en Séneca) en los que la perspectiva atiende al ‘yo’ como punto esencial de focalización, sin perder de vista que es desde ahí donde parte la reflexión (precisamente a partir de la limitación y el reconocimiento de lo que se ignora).Incluso desde la academia misma, todo parece indicar una propensión a la justificación de lo que se comenta (a través de las citas, fundamentalmente) y no lo que, en términos precisos, significaría un “pensamiento propio”. Así las cosas, recalca el autor de El matasellos, no resulta difícil pensar en que la práctica de este género dista de ser tal y puede catalogarse que se halla en un “proceso de degradación”.No es infrecuente hallar, en cualquier mesa de novedades editoriales, compilaciones de artículos o reseñas que se hacen pasar (bendita dinámica del mercado editorial) como libros de ensayo; este hecho representa una prueba de que el capitalismo ha llegado al punto de “crear géneros”, lo que significa una desnaturalización de los procesos habituales que, desde su origen, determinan al ensayo.El género, nos dice Yépez, no debiera disociarse de la premisa que implica la “construcción de sí”, base primordial la ética (desligada, por supuesto, de la moral) y la necesidad de crear “conceptos propios”, evadiendo la práctica que provoca la reproducción ad absurdum de un esquema formal que se limita a la descripción estática de las obras, en la que se toma una distancia que empobrece la posibilidad de discusión.Aunque, claro está, la insistencia del escritor implica un convencimiento de que “no todo está perdido”, por lo que considera una necesidad insistir en estas cuestiones, con miras a favorecer una discusión que lleve, por lo menos, a no favorecer una dinámica que propende a una degeneración progresiva que provoca el empobrecimiento reflexivo.

lunes, mayo 19

Albur

Estimados camaradas:
Alguien dice
que otra vez
se les va a tener que ir
este miembro.
Ahora a Taxco.



domingo, mayo 18

Lo mejor del sábado






La noche del viernes, Ricardo Solís y yo estuvimos platicando largo y tendido de cosas sin importancia. También hablamos de libros. Me dijo que había visto en oferta un libro de los que me gustan. A lo largo del sábado, varias veces fuimos a buscar aquel ejemplar. Una vez y otra, una vez y otra, fracasamos. Luego yo entré a una conferencia donde dormí a placer y al salir de ahí me encontré de nuevo a Solís, ahora acompañado de su novia.

Ricardo cumplió años ayer. Y no sé si sea una costumbre suya, pero resultó que entonces traía un regalo para mí. (Creo recordar que leí algo parecido en un libro infantil). Ricardo había encontrado, finalmente, ese libro que buscábamos: Santa María del Circo, de David Toscana, en edición de bolsillo. Veinticinco pesos.

A veces, en la Feria de León, la vida vale.

Y lo peor





sábado, mayo 17

Lo mejor del viernes

La charla inició muy retrasada. Cuando entre muchos otros, Ricardo Solís y yo íbamos adentro, una muchacha de mirada inocente y de grandes pechos nos hizo recular. Y cuando por fin la muchacha aquélla nos dijo que podíamos entrar (ah, y su sonrisa...), un puñado de gente ya se había ido a recorrer los pasillos. Heriberto Yépez y Leonardo Da Jandra hablaron poco; no obstante, en esas pocas intervenciones dejaron bien clara su postura acerca del estado actual del ensayo mexicano. "Decadencia", dijo uno, el otro prefirió llamarle "crisis"; coincidieron, sin embargo, en denunciar la falta de ética y la probreza de ideas en la ensayística mexicana. Luego llegó a la mesa aquella propuesta de Yépez de abolir la reseña bibliográfica típica de las revistas culturales. Para Yépez, esos ensayículos (palabra acuñada por Da Jandra) constituyen la principal causa del problema.
Una posición sincera donde las haya. Y apasionada, qué caray.



jueves, mayo 15

Es la idea




miércoles, mayo 14

Hasta después

Del 15 al 18 de mayo voy a estar en León, en la Feria del Libro.
Si quieren, vayan. Y si no, ya saben. De cualquier modo yo ahí estaré.
Un ratito voy a leer para otros. Otros ratos leeré nomás para mí.
Unos minutos me escucharán decir mentiras.
El resto del tiempo, ya lo saben, lo dedicaré a hacerme güey.
Entonces así quedamos.
Mientras vuelvo, no le abran a nadie.

domingo, mayo 11

Cómo no, caray

¿Será eso la intuición?
O será que a veces
caray
al destino le da
por sobreprotegerlo a uno.
Esas veces
caray
uno termina
felicitándose a sí mismo
por ejemplo
por no haber acudido
a un sitio a donde lo invitaron.
Un sitio
caray
al que nunca de los nuncas
hubiera sido bueno ir.
Felicitaciones para mí, chingao.

lunes, mayo 5

Otro intento

¿A poco no pinta
para ser
tan mala como la otra?


viernes, mayo 2

Vox populi...

Ayer platicaba con una pareja que dijo batallar día a día con su vecino, un maestro de escuela que estaciona su auto en la entrada de ellos en lugar de hacerlo en la propia.

-Después de todo, yo lo entiendo -dijo ella-, pues es gente sin ninguna educación.
-¿No dijiste que era maestro? -pregunté.
-Por eso mismo.

Entonces caí en la cuenta de lo jodidos que estamos.