Quickribbon PESINISMO: junio 2009

domingo, junio 28

Haz ejercicios...




...ortográficos

La gente de mi generación se entretenía con un programa de TV llamado "Corre, GC, corre". Ahí, equipos de estudiantes de básica competían jugando Maratón mientras un par de sangrones (un tipo disfrazado de gato y otro vestido de negro) se divertían de lo lindo. Cada que los equipos daban una respuesta correcta, GC, el gato, avanzaba con ellos; cada que fallaban, avanzaba la Ignorancia.
Es cierto que en la escuela no siempre se puede destacar en todas las disciplinas. Con frecuencia, quien sobresale en Ciencias apenas acredita Artes y el mejor de los atletas sufre con la Matemática. Al menos así era cuando yo estudiaba básica, aunque de vez en cuando alguien sobresalía en múltiples actividades. Ese tipo de personas, aclaro, siempre me cayeron gordas.
Pero una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa. De un tiempo a la fecha parece que lo único importante es el cuerpo. Si la mente es asunto secundario, de la redacción ni hablemos.
Desde luego es necesario que la gente se alimente bien y fortalezca sus músculos; es necesario eso que llaman "formación integral del individuo". Por eso, procure comer sanamente, practique la caminata. Pero de vez en vez, también, haga ejercicios ortográficos.
Por esta vez, la Ignorancia avanzó dos kilómetros.

sábado, junio 27

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viernes, junio 19

Humores preelectorales




1. A mitad de cierta semana, oí a un muchacho hablar de su credencial de elector:

-Aún no me la entregan, pero ya me urge tenerla- dijo.
-¿Por qué la urgencia?- se me ocurrió preguntar.
-Para vender mi voto.

En un lugar donde el voto sirve para maldita la cosa, quinientos pesos son quinientos pesos.



2. Por esa misma fecha, alguien de la oposición llamó a la puerta de Fulano, uno de mis compañeros de trabajo:

-¡Buenas tardes!, ¿con quién tengo el gusto?
-Profesor Fulano de Tal.
-Uh, yo venía a... Pero ustedes... Claro, el trabajo... Mejor me voy, no lo vaya a meter en problemas.

3. A principios de esa semana alguien pronunció, ante una mar de empleados de la educación, que en nuestras manos estaba devolver al país al rumbo del progreso y de la justicia social, un camino que abandonamos hace poco y del que tanto gozaron nuestros padres.

Mi memoria nunca ha sido buena. Aun así...



4. Para llegar a ciertos eventos, los titulares de las instituciones educativas tal vez debieron gastar un poquitito del presupuesto público. Pero bien vale la pena.

Por la patria grande a veces hay que abrir la caja chica.


5. ¿Nota usted cómo los empleados públicos terminan siendo propiedad privada? El nuevo titular se convierte en su nuevo dueño y, con un poco de suerte, cada cierto tiempo ayudarán a encumbrar a otro que más los va a joder.


5. Resumiendo. En este sucio agujero, acarreos, amenazas, compraventa de sufragios, desvío de recursos, extorsiones, simulación y silencio, son otras formas de decir "participación democrática".


6. Con todo y eso, el extraño personaje acapara los matutinos para gritar que la anulación premeditada del voto significaría meter la pata.

Bueno, de eso, a largo plazo se recompone uno.



Como Sara

A menudo
también yo quisiera
una gran goma de borrar

sábado, junio 13

Compañero:

¡O-dia-los-pri-ístas,
abo-mi-na-los-del-PAN,
des-con-fí-a-de-perre-distas
ydeto-dos-los-de-más!



(Repítase sesenta millones de veces al son de la matraca)

domingo, junio 7

Y yo



"El carnero entra en un cuerpo humano, se vuelve inmortal. Y también se vuelve inmortal la persona que acoge al carnero. Sin embargo, si el carnero sale de ella, la inmortalidad se pierde. Todo depende del carnero: si está a gusto puede quedarse décadas y décadas en un cuerpo; y si no acaba de satisfacerle, ¡zas!, lo abandona a toda prisa. Los humanos que han sido abandonados por un carnero son denominados 'desheredados' por los manchúes; a ese grupo pertenezco yo."
La caza del carnero salvaje
Haruki Murakami
Anagrama. Compactos. 2009.
Trad. Fernando Rodríguez-Izquierdo y Gavala.
Barcelona. 329 p.

viernes, junio 5

Los niños y los borrachos...

El otro día estuve leyendo el blog de Liliana V. Blum. Hablaba de cómo su hijita a menudo la pone en aprietos haciéndole preguntas que exigen mucho más que un "sí", un "no" o un "quizá". No me sorprende demasiado ese modo de preguntar ni las aseveraciones con las que la pequeña atormenta a mi amiga porque hace unos años, cuando Daniel, mi sobrino, contaba unos cuatro, protagonizó con mi madre el diálogo que pondré abajo.

Antes debo agregar que doña Juana es una vecina de mis padres, ya muy entrada en años, a quien la vida le arrimó una joda tras otra y que, de hecho, su vida está (bastante mal) retratada en uno de mis cuentos.

El diálogo iba más o menos así:

DANIEL: Abuelita, ¿verdad que cuando yo cumpla quince años tú ya vas a estar muerta?
DOÑA AURELIA: No, hijo, ¿cómo crees? Cuando tengas quince años yo voy a tener sesenta.
DANIEL: ¿Sesenta? ¿Eso es poco?
DOÑA AURELIA: Pues... no sé... Voy a estar como doña Juanita.
DANIEL: Ay, abuelita. ¡Pero si ya estás como doña Juanita!

Lo que me queda claro es que a Liliana le darán material para muchos libros.