viernes, enero 29

Crimen


Uno no entiende.
O, como diría Kikín: "Entiendo, pero no hago caso".
O, como dice Miguel: "Vaya que hizo caso: omiso".
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Pues eso, que me adelanté a una reunión de trabajo (tan malo eso como llegar tarde [y, para colmo, retrasado]).
Temprano en más de un sentido.
Y para matar el tiempo me metí donde no debía.
Lo que equivale a decir que me maté solo. (Aunque parezca, no es lo mismo que suicidio).
Cuando medité sobre lo hecho, ya estaba yo en la plaza, leyendo la introducción (chingoncísima por cierto).
La Kappa, otra vez, me la había introducido.
Está bien eso de la ganancia, pero un sobreprecio del cincuenta por ciento es, para alguien como yo, una canallada.
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"Aun los escritores de ciencia ficción necesitan tener los pies anclados en la tierra", declara Francesca Gargallo en Escribo luego he sentido, su colaboración en este libro, enseguida remata: "y nada nos ancla más que la economía".

La novela según los novelistas
Cristina Rivera Garza, (coord.)
FCE/CONACULTA. 2007. México.
194 p.