viernes, octubre 23

Despido y despedida



Con el tipo de democracia y los gobiernos que soportan, a muchos mexicanos no les queda otra opción que hacer suyos ciertos momentos reivindicativos (o revanchistas) de los políticos que dicen defenderlos. Momentos tan breves como inútiles.

Si cada tres o seis años el ciudadano participa mansamente en el millonario espectáculo electoral, cuyo fin es legitimar primero la impostura (que viene de la mafia, del gobierno o del partido si no son la misma cosa) de un funcionario transformado en candidato, y después la imposición del supuesto ganador, quien consigue el cargo haciendo gastos ilegales, publicidad perversa, compra de votos, acarreos, sobornos, chantajes, presiones o balas (ah, claro, y un poquito de ayuda del mero preciso), mansamente acatará las reformas, modificaciones, anexos y nuevas leyes que los eximios legisladores y gobernantes propongan y finjan discutir de vez en vez.

No es La Señora Presidenta ni Once y Doce ni tampoco Aventurera sino ésta, la puesta en escena que más representaciones ha tenido en México, la que más lágrimas nos arranca hoy en día y la del boleto más caro. Un espectáculo cómico-mágico-musical tan rentable que se va a mantener.

Y al espectador que no reclama ni siquiera por lo caras, correosas, saladas, amargas, chamuscadas o frías que le hayan salido las palomitas, sólo le queda aplaudir, como antaño, cuando el que va a morir le suelta una palabrota, un salivazo o una cachetada al que trae la pistola.

Qué le vamos a hacer si esos momentos son memorables. Histriónicos, sí, pues nada va a cambiar, pero son instantes que nos regresan el alma al cuerpo. El nuevo villano de la escena nacional, Javier Lozano Alarcón, galardonado hace dos años como mejor actor de reparto por su célebre actuación en el western de artes marciales "Coopelas o cuello", hizo un papel inolvidable ayer. Guionista y actores de esta nueva producción, "¡Cobre su liquidación y váyase!", merecen un aplauso nutrido. (En la época actual, bien se sabe, sólo los aplausos aspiran a los estándares nutricionales).

No hay comentarios.: