jueves, junio 10

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"-Mi padre dice que ahora que se terminó la guerra las cosas van a cambiar -el murmullo viene galopando a toda prisa desde los ámbitos fragiles de la morfina-. El pobre cree que el país está destinado a encontrar su propia grandeza. Grandeza. ¿Ha oído esa palabra? Todo mundo la repite en estos tiempos. Nadie se inyecta pero todos desvarían, ¿se había dado cuenta? Yo no lo creo. Yo ni siquiera creo que haya acabado la guerra. Basta con abrir los ojos para verle las pezuñas afiladas y los dientes blanquísimos todavía sedientos de sangre".

Foto: http://micampus.tol.itesm.mx


Cristina Rivera Garza
Nadie me verá llorar