lunes, diciembre 11

En reposo

LEO, en La Jornada de hoy, que a LEA -a quien se acusa de genocidio en México- fue imposible tomarle la ficha signaléptica porque estaba "indispuesto". Los encargados de tomar los registros subieron hasta la habitación del expresidente -y ex-presidiario doméstico- tan sólo para cerciorarse de que el anciano estaba en reposo. Entonces decidieron no molestarlo. Se considera la posibilidad, dicen, de obviar ese procedimiento.
El domingo, en pleno día de los Derechos Humanos, Augusto Pinoshit murió en el Hospital Militar -no en "un", sino en "el" hospital militar-. El general, el exdictador, el vitalicio, no estará más en reposo, de esto podemos estar seguros. Habrá un repaso, eso sí, de los expedientes que obran en su contra. La investigación continuará, prometen los fiscales.
¿Y de qué sirve ahora? Después de todo no nos quedará más que la impotencia y la rabia de verlos agonizar en la opulencia, sin siquiera el permiso para "molestarlos" después de haber solventado todos sus excesos. Muchos inocentes reposan, hace tanto tiempo, por órdenes de estos dos; algunos lo hacen en fosas clandestinas. Hay quienes esperaron treinta y tres años, treinta y cinco, treinta y ocho para ver este momento, hay quienes se durmieron esperando justicia.
La muerte llegó, llegará, de eso no hay duda; la justicia tal vez nunca lo haga.

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