miércoles, septiembre 12

Ser tuleño


"Yo quería tiempo para escribir una novela; una novela de la que aún no tengo idea. Por eso me la paso escribiendo estas líneas sin sentido, con la esperanza de encontrar en ellas una posible trama o, al menos, para sostener una escritura diaria, una supuesta disciplina de amanuense.

Quería huir de mis compañeros que decían "a mí también me gusta la literatura", y me llenaban el escritorio con acrósticos, desideratas y pensamientos al amor. "Mira, éste está muy bien." Y se ponía a leer: "Si amas algo déjalo libre..."

La oportunidad llegó cuando la Gerencia notificó con mucha pena la necesidad de reajustar el personal.

Ese mismo día comenzaron a sonar los teléfonos. Eran llamadas del departamento de Recursos Humanos: "Pase por favor a arreglar lo de su finiquito." A algunos se les desmoronaba la vida luego de colgar.

-Me reajustaron -dijo uno.
-Te corrieron -le aclaré.

Mi teléfono, en cambio, permanecía quieto. No quise esperar toda la mañana ni confiar las cosas a la suerte. Entré en la oficina de mi jefe inmediato, quien, a su vez, miraba nervioso su teléfono.

-¿Estoy en la lista?

Él se puso de pie y me palmeó la espalda con una sonrisa.

-No, Froylán -dijo y se quedó esperando mi gratitud.

Negocié durante horas hasta que autorizaron mi renuncia con goce de indemnización. A la salida me encontré a un grupo de compañeros mirando hacia las oficinas como si pensaran que de repente iba a aparecer el director a decirles que todo fue un error, que vuelvan a sus puestos, que la empresa sería incapaz de robarle el empleo a gente leal que ha prestado sus servicios por diez, veinte o treinta años. Miraban con las caras desencajadas, sumergidos en una mezcla de tristeza y de vergüenza, pensando en cómo le contarían lo sucedido a su mujer, a sus hijos.

Yo no perdí la sonrisa hasta que llegué a la casa fingiendo un gesto de desolación.

-Me reajustaron -le dije a Patricia"


Estación Tula. Toscana, David. (2000)
Planeta/Joaquín Mortiz-CONACULTA.
Col. Narrativa Mexicana Actual.
D.F., México. 272 p.

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